Un sencillo truco casero recomienda rociar la parrilla con vinagre blanco antes de encender el fuego, facilitando la limpieza profunda de residuos.
Remover la grasa quemada y los restos de comida acumulados en la parrilla suele ser la parte más complicada a la hora de hacer un asado. Si bien el mercado ofrece múltiples limpiadores sintéticos, existe un recurso casero simple: el vinagre blanco.
Limpieza con vinagre
Gracias a su concentración de ácido acético, este ingrediente ablanda los depósitos grasos y facilita el desprendimiento de la mugre sin necesidad de aplicar químicos agresivos antes de cocinar.
Cómo aplicar el truco del vinagre
Con la parrilla apagada y a temperatura ambiente, aplicar vinagre blanco sobre los hierros usando un pulverizador.

El vinagre ayuda a desprender la grasa de la parrilla.
Después dejar reposar la solución durante unos minutos para que el ácido penetre en la suciedad incrustada. Pasar un cepillo de cerdas metálicas o una esponja abrasiva para descalzar los residuos aflojados.
El paso siguiente es pasar un paño húmedo con agua limpia para retirar cualquier resto de ácido o mugre antes de poner los alimentos al fuego.
Precauciones
Se aconseja revisar el tipo de material de la reja (enlozada, hierro fundido o acero inoxidable) para evitar desgaste en tratamientos especiales.
Además, nunca hay que combinar el vinagre con lavandina o cloro, ya que la reacción química genera vapores tóxicos altamente nocivos para la salud.
Este método funciona de manera óptima para el mantenimiento constante; si la parrilla acumula capas gruesas de grasa de años, requerirá una limpieza mecánica más profunda.
Fuente Mdzol
