La medida llega tras varios ataques a las patrullas y limita el uso de armamento con munición real a uno de cada cuatro o cinco militares desplegados
El Ministerio de Defensa ha activado las reglas de enfrentamiento (ROE) para los militares desplegados en Ceuta y les permite utilizar sus armas de fuego como autodefensa. La medida llega después de varios ataques contra patrullas, algunos de ellos con piedras y botellas con líquido corrosivo. Sin embargo, el armamento con munición real se limitará a uno de cada cuatro o cinco efectivos de cada patrulla.
El presidente de la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME), Marco Antonio Gómez, ha criticado en declaraciones a 20minutos esta medida: “Es una ridiculez”. Gómez compara la situación con “un grupo de cinco barrenderos” en el que solo uno lleva escoba. El representante de la asociación reclama que todos los integrantes de las patrullas puedan disponer de su armamento reglamentario con munición real.
La autorización llega después de varios ataques. El último se produjo durante la madrugada del viernes, cuando un grupo de personas lanzó piedras contra militares y dejó dos efectivos heridos leves: un sargento y una militar. El ataque se produjo apenas dos días después de otra emboscada en Benzú, donde entre 30 y 40 migrantes rodearon un vehículo militar y lanzaron piedras contra los cuatro efectivos que se encontraban en su interior.
ATME reclama mayor protección para los militares
La Asociación de Tropa y Marinería Española lleva semanas reclamando una mayor protección para los militares desplegados en Ceuta. La organización denuncia que, desde el inicio de la crisis migratoria hace un mes, los efectivos han tenido que patrullar desarmados o con sus armas reglamentarias, pero sin munición real. “En las primeras 48 horas ya empezamos a reclamar que había que dotar a los militares desplegados de la legalidad jurídica y la protección necesarias para poder ejercer su labor”, afirma Gómez.
El presidente de ATME señala que las reglas de enfrentamiento que utilizan los militares en misiones en el extranjero no son las mismas que se aplican en territorio nacional. Por ello, reclama que se determine con claridad qué pueden hacer los efectivos cuando se enfrentan a situaciones como el lanzamiento de piedras o cócteles molotov.
La asociación considera especialmente problemático que solo uno de cada cuatro o cinco militares pueda portar el arma cargada. “Estamos poniendo en manos de una persona la vida del resto de sus compañeros”, critica Gómez, que cuestiona también quién asumiría la responsabilidad de utilizar el arma en una situación de peligro: “¿Quién va a decidir si peligra la vida de sus compañeros y va a disparar si no hay ninguna cobertura jurídica?”.
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Militares en Ceuta, imagen de archivo. (Europa Press)
“No estamos pidiendo usar las armas de fuego para disparar a una persona que te ataca con un palo”, explica el presidente de ATME, que considera que la limitación de la munición real también puede dejar a las patrullas en una situación de vulnerabilidad ante ataques numerosos. En este sentido, pone sobre la mesa qué ocurriría si varios militares tuvieran que hacer frente al mismo tiempo a un grupo numeroso de personas: “¿Qué haces si te ataca una multitud de 40 personas con piedras?»
Además del armamento, la asociación reclama que los militares desplegados en Ceuta sean considerados agentes de la autoridad, una condición que ya tuvieron durante el estado de alarma por la pandemia de covid. Esto les permitiría asumir funciones que actualmente corresponden a la Policía y la Guardia Civil, como identificar a inmigrantes o practicar detenciones.
Fuente Infobae

