El Gobierno de Javier Milei redujo en casi 3 millones la cantidad de hogares con subsidios energéticos desde el inicio de su gestión. El recorte alcanzó a usuarios de luz y gas, disminuyó el gasto estatal en más de US$5600 millones y dejó a casi la mitad de los usuarios pagando la tarifa plena.
La lista de subsidiados se redujo alrededor de 3 millones de hogares. Actualmente, 2,1 millones menos tienen ayuda en electricidad y 900.000 en gas natural por redes, respecto al inicio de la gestión de Javier Milei en 2023. La cantidad de usuarios que pagan el costo pleno ya se encuentra cerca de la mitad del total.
El motivo es el modelo económico del Gobierno libertario que, desde el primer día, prometió aplicar la “motosierra” para bajar el gasto público. El resultado fue una reducción de subsidios equivalente a más de US$5.600 millones. Medido en relación al PBI, ese gasto disminuyó de niveles cercanos al 1,4% a alrededor del 0,6%, en línea con la meta oficial de llevarlo al 0,5% en 2026.

Además, se llevó a cabo una exhaustiva depuración del padrón de quienes recibían el beneficio. En ese proceso, la Secretaría de Energía identificó 15.518 hogares en countries y barrios cerrados que recibían subsidios, 370.000 registros a nombre de personas fallecidas y 1,59 millones de hogares que reunían las condiciones para acceder a la asistencia, pero nunca la habían solicitado. También se eliminó la asistencia a comercios e industrias, una decisión que en las últimas semanas encendió alertas en el sector por el impacto que la guerra en Medio Oriente podría tener sobre los costos.
“Estamos terminando con que hogares con alta capacidad de pago recibían subsidios financiados por todos los argentinos, mientras otros vulnerables no siempre estaban correctamente protegidos”, expresaron desde el ministerio.
En el servicio eléctrico, los hogares con subsidios pasaron de 10,8 millones en diciembre de 2023, equivalentes al 67,1% del total, a casi 9,23 millones al cierre de 2025, cuando representaban el 55,8%. Con la puesta en marcha del esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), ese universo volvió a achicarse hasta 8,73 millones de usuarios, el 53%, lo que implicó una nueva reducción de 500.000 hogares.

En gas por redes, la tendencia fue similar. Los usuarios con asistencia bajaron de 5,64 millones en diciembre de 2023, el 59,8% del total, a 5,12 millones hacia fines de 2025, el 53,4%. Tras la aplicación del SEF, el número volvió a caer hasta 4,78 millones, equivalentes al 49,8%, y consolidó así un nuevo escenario con mayoría de usuarios sin subsidios.
Desde 2022 se trabaja sobre la reducción de los subsidios. En ese entonces se había aplicado una segmentación por ingresos, dividiendo a los usuarios en N1 (ingresos altos), que pagaban la tarifa plena; N2 (ingresos bajos), que recibían la mayor parte de los subsidios; y N3 (ingresos medios), que accedían a una asistencia parcial.

Sin embargo, a partir de este año el Gobierno simplificó el esquema, reduciendo las categorías a hogares con subsidio y hogares sin subsidio, definidos por ingreso, patrimonio y consumo.
El recorte impactó especialmente en los usuarios de ingresos medios, que bajo el esquema anterior accedían a subsidios parciales y que, en muchos casos, quedaron fuera del beneficio.
La recomposición tarifaria estuvo acompañada de una suba en los niveles de pago. Según cifras oficiales y de las distribuidoras, la cobrabilidad escaló del 48% al 97% desde el comienzo de la gestión, mientras que la mora se redujo a alrededor del 3%.
Fuente Perfil
