El país es uno de los principales mercados para la empresa de Marcos Galperin; el real se deprecia frente al dólar
La sorpresiva reelección de Luiz Inácio Lula da Silva provocó hoy un desplome de los mercados brasileños. La Bolsa de San Pablo llegó a caer 10% en la apertura y activó el circuit breaker, un mecanismo de emergencia que suspende las negociaciones durante 30 minutos para contener los movimientos bruscos de precios. Es la primera vez que se aplica desde marzo de 2020, cuando el inicio de la pandemia de coronavirus provocó una ola de ventas en los mercados internacionales.
La reacción también se extendió al mercado cambiario. El dólar llegó a subir más de 12% frente al real, hasta superar los 5,60 reales, mientras que los fondos que replican el comportamiento de las principales empresas brasileñas registraron pérdidas de dos dígitos en los mercados internacionales. La magnitud de las ventas obligó a interrumpir las operaciones de la Bolsa apenas comenzada la jornada, en medio de una fuerte incertidumbre sobre el rumbo económico que adoptará Lula durante su cuarto mandato presidencial.
El movimiento tiene una explicación que excede el resultado electoral. Durante las tres semanas posteriores a la primera vuelta, los grandes fondos de inversión habían apostado a una victoria de Flavio Bolsonaro y a un cambio de orientación económica. Esa expectativa había impulsado un fuerte repunte de los activos brasileños: el Ibovespa acumuló una ganancia de casi 7%, el real se apreció alrededor de 5% frente al dólar y el ETF EWZ avanzó más de 11%. La victoria de Lula obligó a los operadores a desarmar abruptamente esas posiciones.
La ola de ventas también golpeó a dos de las mayores compañías tecnológicas de América Latina. Las acciones de Nubank se desplomaban 22,49% en las operaciones previas a la apertura de Wall Street, hasta US$11,75, mientras que Mercado Libre retrocedía 10,89%, hasta US$1613. El banco digital brasileño aparece particularmente expuesto a un escenario de tasas de interés elevadas y deterioro del crédito. En el caso de Mercado Libre, la exposición es significativa: Brasil es, por amplio margen, su principal mercado, incluso por encima de la Argentina. En 2025, el país generó US$15.201 millones en ingresos netos e ingresos financieros, equivalentes al 52,6% de los US$28.893 millones facturados por el grupo. México representó el 22,4% y la Argentina, el 20,6%.
La recuperación de los activos brasileños había comenzado el 5 de octubre, un día después de que Flavio Bolsonaro sorprendiera al terminar primero en la elección presidencial. Aquella jornada, el Ibovespa registró un salto de aproximadamente 7,7%, hasta los 206.911 puntos, mientras que el dólar cayó 4,12% frente al real. Las mayores ganancias se concentraron en empresas vinculadas al mercado interno: BTG Pactual avanzó 22,52%; Bradesco, 13,57%; Banco do Brasil, 11%; e Itaú, 10,37%. Magazine Luiza trepó 24% y la operadora bursátil B3 ganó alrededor de 22%.
Detrás de la reacción financiera aparece un problema estructural: la deuda pública bruta de Brasil supera el 82% del producto bruto interno (PBI). Los inversores temen que un nuevo mandato de Lula complique los esfuerzos para contener el gasto público y estabilizar el endeudamiento. La incertidumbre fiscal podría mantener elevadas las tasas de interés durante más tiempo, encarecer el crédito y perjudicar especialmente a bancos, constructoras y empresas orientadas al consumo doméstico. En ese contexto, JPMorgan advirtió que el Ibovespa podría caer alrededor de 20% en los próximos días, mientras que Bradesco BBI redujo su recomendación sobre las acciones brasileñas de sobreponderar a neutral.
Por Diego Yañez Martínez
Fuente Lanacion
