El peronismo reunió a Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner para evitar que los gobernadores acuerden con Javier Milei la suspensión de las PASO. La cumbre también abordó el Presupuesto 2027.
El peronismo volvió a reunir este jueves por la noche a su conducción política en la Casa de La Pampa con una preocupación concreta: que algunos de sus gobernadores terminen por acordar con Javier Milei la suspensión de las PASO y faciliten los votos que necesita el oficialismo para avanzar con la reforma electoral.
Ese temor aceleró una nueva cumbre entre Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner, los tres dirigentes que representan los principales sectores del espacio y que intentan construir una posición común frente a las iniciativas de la Casa Rosada.
Es la segunda reunión de este grupo desde el encuentro que mantuvieron el 11 de agosto en el Hotel Emperador de Buenos Aires. Aquella convocatoria buscó mostrar una instancia de diálogo en medio de las diferencias internas del peronismo bonaerense. Ahora, la urgencia responde a un problema distinto: la posibilidad de que el Gobierno consiga respaldo legislativo para modificar las reglas electorales antes de 2027.
La discusión sobre las primarias se convirtió en un punto de tensión dentro del PJ. La mayoría de los dirigentes convocados pretende mantenerlas, pero no existe una evaluación uniforme sobre los votos que puede reunir el oficialismo en el Congreso.
Una parte de la conducción considera que Javier Milei todavía no cuenta con los apoyos necesarios para aprobar la suspensión. Otros sectores advierten que las negociaciones con gobernadores pueden modificar esa situación y alterar el escenario parlamentario.
Los gobernadores, en el centro de la negociación
La convocatoria incluye a los gobernadores Ricardo Quintela, de La Rioja; Gildo Insfrán, de Formosa; Sergio Ziliotto, de La Pampa; y Gustavo Melella, de Tierra del Fuego. También participan los presidentes de los bloques parlamentarios, Germán Martínez en Diputados y José Mayans en el Senado, además del senador santiagueño Gerardo Zamora.
La presencia de los mandatarios provinciales resulta central para entender el problema que enfrenta el peronismo. Cada gobernador administra sus propios intereses fiscales, mantiene una relación particular con la Casa Rosada y tiene influencia sobre legisladores nacionales.
Ese esquema introduce una dificultad para la conducción partidaria: una posición común sobre las PASO no garantiza necesariamente que todos los legisladores vinculados a los gobernadores voten del mismo modo.
El caso de Melella refleja esas diferencias. Según la información publicada por Infobae, es el único integrante del grupo que manifestó su rechazo a la continuidad de las primarias. El resto sostiene, con distintos matices, que ese mecanismo debe permanecer vigente.
El costo político de suspender las primarias
Para Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner, la eventual suspensión de las PASO plantea un problema que excede la discusión parlamentaria. El peronismo necesita resolver cómo seleccionará a su candidato presidencial de 2027 y qué procedimiento permitirá ordenar las diferencias entre sus sectores.
Las primarias ofrecen un mecanismo de competencia electoral que puede otorgar legitimidad al candidato elegido. Sin esa instancia, las alternativas pasan por un acuerdo entre las distintas conducciones o por la organización de una elección interna.
La segunda opción presenta dificultades concretas. Los dirigentes consultados por Infobae mencionaron los costos económicos, la logística y los controles necesarios para una competencia partidaria. No existe hasta ahora una definición sobre cómo se resolvería ese proceso.
En paralelo, la posición del PRO aparece como otra variable de la discusión. Según la información publicada, existen señales de resistencia dentro de ese partido a acompañar la eliminación o suspensión de las PASO. Esa postura también forma parte de los cálculos legislativos del justicialismo.
El Presupuesto 2027 y los intereses provinciales
La reunión incorpora además el debate sobre el Presupuesto 2027, otro de los proyectos que el Gobierno pretende tratar antes de fin de año.
En este terreno, las diferencias entre los gobernadores adquieren una dimensión económica. Las proyecciones oficiales, la distribución de recursos y las necesidades de financiamiento provincial forman parte de una negociación en la que cada administración tiene intereses propios.
El PJ busca alcanzar una posición compartida antes del tratamiento parlamentario. Sin embargo, la relación de cada provincia con el Gobierno nacional condiciona el margen para sostener una estrategia uniforme.
La coincidencia temporal entre ambos debates aumenta la importancia de las conversaciones. Las PASO afectan directamente la organización política de la oposición, mientras el Presupuesto involucra recursos que los gobernadores necesitan para administrar sus provincias.
La cumbre en la Casa de La Pampa expresa así un intento de coordinación frente a dos discusiones legislativas con consecuencias diferentes, pero atravesadas por los mismos actores.
Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner necesitan sostener un espacio de acuerdo que permita procesar sus diferencias y, al mismo tiempo, evitar que las negociaciones individuales con el oficialismo terminen por debilitar una posición parlamentaria común.
El resultado de esa tarea todavía está abierto. La reunión llega antes de que el Congreso defina el futuro de las primarias y en momentos en que el peronismo debe comenzar a resolver sus reglas de competencia para 2027.
Fuente Mdzol
