La Casa Rosada prevé enviar el proyecto tras la sesión del miércoles. Es la primera iniciativa del Ministerio de Desregulación que la mesa política decidió priorizar luego de las tensiones por la Ley de Tierras.
El Gobierno ultima la reforma del mercado de capitales y apunta a tratarla en la Cámara de Diputados durante septiembre, antes de que el debate del Presupuesto 2027 concentre la agenda legislativa. En la Casa Rosada reconocen que los equipos técnicos todavía trabajan sobre la redacción final y que la intención es enviar el proyecto al Congreso después de la sesión prevista para este miércoles.
La hoja de ruta inmediata del Ejecutivo está concentrada en la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, Inocencia Fiscal II, la adhesión al Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT), el acuerdo Mercosur-Singapur y la reducción del IVA para la fécula y la harina de mandioca. Una vez superada esa instancia, Balcarce 50 quiere habilitar el siguiente envío legislativo.
La intención es que el mercado de capitales sea una de las prioridades de Diputados en septiembre. Si los tiempos parlamentarios alcanzan, el oficialismo buscará avanzar con su tratamiento antes de que comience la discusión fuerte por el Presupuesto. Si la secuencia se demora, en Nación admiten que ambos proyectos podrán tramitar en paralelo.
La decisión surgió del reordenamiento de la agenda de Federico Sturzenegger que realizó la mesa política después de las tensiones por el paquete de Propiedad Privada. El ministro de Desregulación fue convocado al encuentro para presentar el cronograma de iniciativas de su área y allí se definió que el mercado de capitales sería el primer capítulo en avanzar. Otras reformas sectoriales quedaron atrás en el orden de prioridades.
El proyecto forma parte del paquete financiero que Javier Milei anunció en cadena nacional a fines de julio, junto con la reforma del Banco Central, el denominado grillete fiscal y los cambios en seguros. El objetivo que plantea el Ejecutivo es aumentar la profundidad del sistema financiero, facilitar el acceso de las empresas al financiamiento y generar más canales para que el ahorro privado se transforme en inversión.

La versión de trabajo elaborada por Desregulación incluye una reforma amplia de la Ley 26.831 de Mercado de Capitales y cambios complementarios sobre financiamiento productivo, financiamiento colectivo, fondos comunes de inversión, obligaciones negociables y derivados. El borrador incorpora como principios la simplificación de trámites, el acceso de las pymes, la utilización de nuevas tecnologías y una mayor integración entre los distintos mercados.
Uno de los principales capítulos apunta a dar un marco legal más amplio a la representación digital de valores negociables. El texto habilita que acciones, obligaciones negociables y otros instrumentos puedan emitirse, registrarse, transferirse y negociarse mediante tecnologías de registros distribuidos. También contempla ámbitos digitales autorizados para negociar valores tokenizados y ubica a la CNV como autoridad sobre esos instrumentos.
El borrador busca además simplificar los procedimientos de oferta pública. La CNV podría establecer regímenes de autorización automática según el tipo de emisor, instrumento, monto o inversores alcanzados. Para los casos que requieran aprobación expresa, se fijan plazos para que el organismo resuelva y un mecanismo por el cual la autorización puede considerarse concedida si transcurren los términos previstos sin una definición.
Otro cambio apunta a reforzar la separación entre el patrimonio de los agentes financieros y los activos de sus clientes. La iniciativa establece que los fondos, valores negociables y activos virtuales administrados por agentes registrados deberán mantenerse en cuentas diferenciadas y no podrán utilizarse para operaciones propias. Tampoco integrarían la masa de una eventual quiebra del intermediario.
El esquema incluye también modificaciones para ampliar la negociación digital de facturas de crédito, cheques, pagarés, warrants y otros instrumentos comerciales. Para determinados casos, el borrador habilita plataformas donde las partes puedan negociar directamente sin intervención obligatoria de un agente registrado ante la CNV, aunque esos sistemas deberán inscribirse ante el Banco Central y cumplir requisitos patrimoniales, operativos y antilavado.

La reforma alcanza además al financiamiento colectivo, que el Gobierno busca utilizar como una alternativa para empresas y emprendimientos que necesitan capital. El texto contempla proyectos financiados mediante deuda o participación en el capital, permite que mercados y determinados agentes registrados funcionen como operadores de esas plataformas y encarga a la CNV establecer un régimen simplificado de requisitos y documentación.
También aparecen cambios sobre fondos comunes de inversión y obligaciones negociables. El anteproyecto habilita representaciones digitales de cuotapartes, amplía los activos que pueden integrar determinados fondos y contempla inversiones en activos virtuales bajo regulación de la CNV. Para las obligaciones negociables, refuerza la posibilidad de denominarlas en moneda extranjera, unidades de valor o índices y establece reglas específicas para las emisiones cuyo pago sea pactado en divisas.
La Casa Rosada vincula esa reforma con la estrategia más amplia para incorporar ahorro al sistema financiero, aunque se trata de un proyecto separado de Inocencia Fiscal. El planteo oficial es que las modificaciones tributarias den mayores garantías para formalizar fondos y que la reforma del mercado de capitales amplíe después los instrumentos disponibles para canalizarlos hacia empresas, fondos, fideicomisos y otros vehículos de inversión.
La letra final todavía puede tener modificaciones. El anteproyecto original de Desregulación reúne cambios sobre una gran cantidad de sectores y la mesa política resolvió fragmentarlo para evitar que la resistencia a un capítulo bloquee el resto. Mercado de capitales quedó primero, mientras las reformas vinculadas con seguros, corretaje inmobiliario, cabotaje, farmacias, libros y otras actividades seguirán sus propios tiempos de revisión y negociación.
El nuevo esquema refleja además el mayor control político que la Casa Rosada decidió ejercer sobre las iniciativas de Sturzenegger después de los problemas que atravesó con Propiedad Privada y con distintas desregulaciones sectoriales. El objetivo es revisar previamente la viabilidad parlamentaria de cada proyecto, ordenar el poroteo con los aliados y evitar abrir simultáneamente frentes que compliquen las reformas consideradas prioritarias.
La próxima definición llegará después de la sesión del miércoles. Si el Gobierno logra cerrar esa etapa de Diputados, buscará enviar la reforma del mercado de capitales y abrir su tratamiento durante septiembre. La intención es darle prioridad antes del Presupuesto 2027; si el calendario no permite separarlos, en Balcarce 50 ya contemplan que ambas discusiones avancen en tándem.
Fuente TN

