El alto precio que pagó Franco Colapinto por cederle su monoplaza a un rookie

El alto precio que pagó Franco Colapinto por cederle su monoplaza a un rookie

Cumplir con la normativa de los jóvenes talentos obligó al pilarense a ver la FP1 desde los boxes. Con un Alpine inestable y sin margen de error, regalar la primera sesión se transformó en un hándicap demasiado pesado para el GP de México.

La norma es igual para todos los equipos, pero el impacto está lejos de ser simétrico en la parrilla de la Fórmula 1. Cumplir con la obligatoriedad de ceder el monoplaza a los jóvenes durante las primeras prácticas libres dejó a diez pilotos titulares parados en el garaje durante el arranque del Gran Premio de México. Sin embargo, la exigencia reglamentaria no golpea de la misma manera a una escudería de punta que a un equipo de la zona media como lo es Alpine.

Para Franco Colapinto, ver la FP1 desde el muro de boxes mientras el italiano Gabriele Mini completaba el programa de adaptación a bordo del Alpine fue una gran desventaja.

colapinto y mini
Franco Colapinto junto a Gabriele Mini, el italiano que ocupó su monoplaza

Con un A526 que arrastra problemas crónicos de tracción, una feroz degradación de neumáticos y baches de rendimiento que ya se cobraron dolores de cabeza en fines de semana recientes, como los daños aerodinámicos y el abandono sufridos en Austin, regalar los primeros sesenta minutos de puesta a punto es crucial.

En el Autódromo Hermanos Rodríguez, donde la altitud exige una precisión quirúrgica en el sistema de frenos y la carga aerodinámica, cada segundo en pista vale oro. Mientras que los pesos pesados de la grilla pueden permitirse un pequeño margen de adaptación gracias al resto técnico de sus monoplazas, Alpine no tiene ese margen de error.

El verdadero problema de fondo es que los rivales directos y los equipos de punta cuentan con herramientas mecánicas muy superiores, capaces de absorber un arranque dubitativo y maquillar la falta de tiempo en pista.

Pagar el peaje cuando el margen es nulo

Por eso, el 16° puesto obtenido en la segunda sesión de entrenamientos libres, condicionado además por las banderas rojas de Liam Lawson y el Virtual Safety Car por el problema de Lewis Hamilton, refleja con crudeza la asimetría.

Lejos de buscar excusas en el reglamento o en los recurrentes dolores de cabeza mecánicos del coche, el propio Colapinto reconoció tras bajarse del auto que el verdadero desafío pasa por corregir los problemas de rendimiento en los sectores más trabados del circuito.

colapinto
Franco Colapinto en la FP2 del GP de México

«Creo que hay mucho por mejorar; perdí mucho en una curva en la parte del estadio, así que tengo mucho por mejorar ahí. En los ‘long runs’ iba bien, así que nada, estoy encontrando de a poco cosas en el auto y en la pista que creo que me ayuden», admitió el pilarense.

Colapinto y su grupo técnico deberán sintetizar en la FP3 el trabajo de puesta a punto que el resto de la parrilla hizo el viernes, con la misión excluyente de encontrar el equilibrio necesario para enderezar el rumbo y conseguir un buen puesto en la clasificación de cara a la carrera final en tierras mexicanas.

Fuente Perfil

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