La administración de Javier Milei apuesta a un dólar mayorista que no supere los $1500 para evitar el traslado al valor de las mercaderías. El IPC de julio no quebró la tendencia bajista del nivel de precios y se espera que siga por ese camino.
Con la reducción de las compras diarias de reservas, el Banco Central (BCRA) tuvo en agosto al menor nivel en lo que va del año. La autoridad monetaria pasó de un promedio de U$S100 millones diarios, en julio, a US$33 millones, este mes. Con un acumulado de US$330 millones en diez días.
La decisión responde a la preocupación del Gobierno por uno de sus ejes: la baja de la inflación. Pese a que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de julio fue de 2,1%, apenas 0,2 puntos porcentuales con respecto a la de junio.
Más allá de la leve suba del IPC, con impacto estacional por el turismo debido a la incidencia de las vacaciones de invierno, igualmente el sendero de precios seguirá a la baja.
De hecho, para los próximos meses, según previsiones del Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) de analistas privados que publica el BCRA, el próximo IPC será de entre 1,8%, 1,9%.
En los próximos meses se espera que se ubique entre 1,6% y 1,8%. Excepto en diciembre, mes en el que se prevé un nuevo aumento en el índice por el impacto estacional de la Navidad.
El último dato de IPC le dio un relativo respiro al Gobierno, teniendo en cuenta la comparación con la inflación en la ciudad de Buenos Aires, que tuvo un salto de más de un punto en julio, del 1,8% al 2,9%.
Si ese dato se hubiese repetido a nivel nacional, habría sido una muy mala noticia económica y también política. Pero la cifra informada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) generó alivio.
Preocupado por la inflación, el Gobierno dispuso, a través del BCRA, una reducción de la compra de reservas diarias. El Ejecutivo busca con esta medida una estabilización del dólar mayorista, que no supere los $1500, y un minorista que se ubique en el orden de $1515, $1520, como máximo.
El objetivo es evitar el traslado a precios de una eventual suba de la divisa estadounidense, para contener de esta manera un potencial repunte de la inflación, que intenta mantener a raya. Justamente es por eso que el BCRA dispuso una graduación en la compra de reservas, para que no haya salto en la cotización del dólar.
Fuente TN

