The Guardian pidió negociar con Argentina por Malvinas: “No pueden ser británicas para siempre”

The Guardian pidió negociar con Argentina por Malvinas: “No pueden ser británicas para siempre”

Un columnista del diario sostuvo que la disputa debe abordarse desde un «sentido común geográfico», cuestionó el costo de mantener la defensa del archipiélago y expresó que la bandera exhibida por la Selección argentina durante el Mundial debería servir como impulso para retomar el diálogo.

La bandera con la inscripción “Las Malvinas son argentinas”, exhibida por jugadores de la Selección argentina tras la victoria por 2 a 1 frente a Inglaterra en las semifinales del Mundial 2026, volvió a instalar el debate sobre la soberanía del archipiélago. En ese contexto, el diario británico The Guardian publicó una columna en la que instó al Reino Unido a reabrir las negociaciones con Argentina y afirmó que las islas “no pueden ser británicas para siempre”.

El artículo, firmado por el periodista y columnista Simon Jenkins, sostiene que la discusión sobre las Malvinas debe retomarse luego de más de cuatro décadas sin avances y plantea que la situación responde a un criterio de “sentido común geográfico”, más que a un argumento histórico.

Como punto de partida, Jenkins repasó el proceso de descolonización de distintos territorios que estuvieron bajo dominio británico y recordó que, con el paso del tiempo, muchos dejaron de depender de la Corona. En esa línea, mencionó el reciente acuerdo alcanzado entre el Reino Unido y España sobre Gibraltar, que permitió avanzar en la eliminación de la histórica frontera física tras años de negociaciones diplomáticas.

A partir de ese antecedente, el columnista se preguntó si la repercusión de la bandera mostrada por la Selección argentina durante el Mundial podría convertirse en un nuevo impulso para reabrir el diálogo sobre Malvinas.

“Ninguno de los territorios de la era imperial británica tiene el derecho eterno de permanecer como están, menos uno que les cuesta a los contribuyentes británicos más de 60 millones de libras esterlinas por año en defensa”, escribió.

En su análisis, Jenkins también cuestionó que la postura británica respecto de las islas haya quedado fuertemente condicionada por la Guerra de Malvinas de 1982 y por el efecto político que la victoria tuvo para el gobierno de la entonces primera ministra Margaret Thatcher.

Consideró que el respaldo a los habitantes del archipiélago fue distinto al brindado en otros antiguos territorios británicos, como Hong Kong o Diego García, y recordó que durante la década de 1970 Londres mantenía conversaciones para avanzar en una eventual transferencia de soberanía a Argentina, en un contexto en el que Naciones Unidas promovía procesos similares en distintas excolonias.

Según reconstruyó el artículo, en 1971 ambos países habían alcanzado acuerdos para facilitar el vínculo entre los isleños y el territorio continental argentino, permitiendo el acceso a hospitales, comercios y otros servicios. Para el periodista, esos contactos demostraban que existía una integración progresiva entre las islas y la región.

“La problemática no era por una cuestión histórica, sino por un sentido común geográfico”, afirmó Jenkins, quien agregó que mantener una presencia militar permanente para proteger un territorio tan distante representaba un costo difícil de justificar para el Reino Unido.

Al referirse al conflicto bélico de 1982, sostuvo que la invasión argentina interrumpió las negociaciones que estaban en marcha y terminó por cerrar cualquier posibilidad de diálogo. Sin embargo, consideró que la decisión posterior de congelar durante más de 40 años cualquier discusión sobre la soberanía fue un error.

El columnista también relativizó el resultado del referéndum realizado en 2013, en el que el 99,8% de los votantes se manifestó a favor de continuar bajo administración británica, al entender que ese resultado no resuelve el conflicto de fondo.

En el cierre de su columna, Jenkins aseguró que tarde o temprano el Reino Unido deberá volver a sentarse a negociar con Argentina y expresó su deseo de que la bandera exhibida por la Selección durante el Mundial 2026 sirva como un llamado a la acción para retomar las conversaciones sobre la soberanía de las Islas Malvinas.

Fuente Perfil

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