La serie se presenta en color o blanco y negro, a elección del espectador. Es una versión más humana de un personaje desconsolado.
Puede decirse que, por definición, los superhéroes nunca mueren, pero es posible que envejezcan. Por ejemplo cuando abandonan su condición por el dolor que les causa una pérdida personal, por el sentimiento de culpa de no haber podido evitarla. Es el caso de Spider-Man, víctima de una profunda depresión, que abandona dentro de una caja sus poderes y propósitos.
Ahora es Ben Reilly, un detective privado de segunda, que debe aceptar casos menores, cuando se presentan, para poder pagarle el sueldo a su secretaria. Nicolas Cage lo hace perfecto: una especie de Humphrey Bogart que no puede evitar cierto humor seco, sin sonrisas.
Janet, su secretaria, es Karen Rodríguez, la típica colaboradora de un detective al que admira y protege. Y su amigo Robbie Robertson (Lamorne Morris) es el infaltable periodista que intenta convencerlo de recuperar a Spider-Man: sería un alivio para una ciudad en problemas y un éxito profesional para él.
La historia transcurre en la Nueva York de los años 30, arrasada por el delito y la corrupción. Es notable la calidad técnica, que logra reproducir el clima dramático propio del cine negro clásico, con la ligereza y la libertad de la gráfica. En ese mundo, antes que apostar a los políticos, la gente cuenta con un superhéroe para que los proteja. Si éste no se presenta la ciudad queda a la intemperie.

La producción propone la alternativa de ver la pieza en color o blanco y negro, como las novelas gráficas. Y el color, de ser elegido, juega con el trazo saturado y por momentos estridente propio del género.
El villano, Silvermane, es también lo que se esperaba de un villano. Interpretado por Brendan Gleeson, es un jefe de la Mafia Irlandesa que sobrevive a toda clase de atentados.
La Mujer (Li Jun Li) es Cat Hardy, una sugestiva cantante de un club nocturno que fascina a Reilly y a todos los demás. Hay entre ellos un inevitable choque inicial, pero uno nunca sabe. Otros personajes deambulan por la ciudad y manejan como pueden sus “particularidades”. Sandman (Jack Huston) es el guardaespaldas de la diva y Jimmy Addison (Jack Mikesell) genera fuego con las manos.
Spider Noir es una creación de Oren Uziel, realizada dentro del universo Marvel. Con una técnica impecable, bajo ese perfil ominoso y oscuro, Nicolas Cage se muestra por momentos vulnerable, como un hombre corriente con un peso en su conciencia.
Sin embargo, él es Spider-Man y siempre lo será. Cuando todo sale mal y la ciudad queda al borde del abismo, incluso el público adulto cuenta con el regreso de uno de sus héroes favoritos. En Prime Video.
Fuente: TN

