Criado en una casa de clase media, hijo de padre indio y madre keniata, se convirtió en el primer inglés en 107 años en ganar el Wanamaker Trophy
Cuando tenía 15 años, en una sesión de práctica embocó 207 putts seguidos desde una distancia de tres metros. El premio a la constancia, la paciencia y la humildad de Aaron Rai se materializaron en el hoyo 17 de la vuelta final del PGA Championship 2026. Con un espectacular putt de 20 metros, el tiro del campeonato, se convirtió en el impensado ganador del Wanamaker Trophy, el segundo major de la temporada.
Nacido en Wolverhampton, hijo de padre indio y madre keniata, Aaron Rai se erigió en el primer inglés en ganar el PGA Championship en 107 años. El último había sido Jim Barnes, en 1919, campeón de las dos primeras realizaciones del certamen. Ganador de un solo título del PGA Tour (el Wyndham Championship 2024), estaba lejos de figurar entre los favoritos, pero en un certamen que fue muy apretado y parejo de principio a fin, donde la difícil cancha de Aronimink Golf Club, en las afueras de Filadelfia, fue protagonista, los 65 goles en la última vuelta (-9 para el campeonato) y un sprint final arrasador le permitieron ganar con insospechada amplitud cuando promediaba la jornada final.
Nombres rutilantes como Jon Rahm, Rory McIlroy, Justin Thomas, Ludvig Aberg y Cam Smith se entremezclaron en la pelea por el título, pero el único que pareció dominar la cancha y mantuvo temple de acero fue Rai, que a los 31 años embolsó un premio de US$3.690.000, casi un tercio de lo que había acumulado en sus 14 años de carrera.
Hasta ahora, cada vez que Aaron Rai jugaba llamaba la atención por dos aspectos antiestéticos en un mundo obsesionado por modas y tendencias. Una es que usa guantes en sus dos manos, fiel a una costumbre que adoptó desde chico. La otra es que utiliza cubrehierros, algo casi sacrílego para muchos golfistas. Rai explicó que su padre le compró de chico unos hierros Titleist 690 MB, un gasto enorme para la austera economía de la casa. Después de cada vuelta o cada sesión de entrenamiento les limpiaba cada ranura con un alfiler y aceite de bebé. Cuando se hizo profesional, los cubrehierros quedaron como un signo del sacrificio que había detrás de cada palo.
“Estar aquí, de pie, definitivamente está más allá de mis sueños más descabellados”, dijo Rai al recibir el pesado trofeo de manos de la PGA of America, que eligió la sede próxima a Filadelfia en honor del 250º aniversario de la Independencia de Estados Unidos. “Realmente disfruté el campo esta semana y me mantuve constante a medida que avanzaba. El golf es un deporte increíble. Te enseña muchísimas cosas: humildad y disciplina, trabajo duro, porque en este juego nunca te regalan nada, sin importar el nivel ni el campo en el que estés jugando. Así que creo que enseña muchas lecciones de vida increíbles.”
Rai fue uno de los múltiples animadores que tuvo el certamen desde la primera jornada de acción, cuando la cancha parecía ser el verdadero protagonista. Varios jugadores se alternaron el liderazgo y ninguno lograba despegarse de un siempre nutrido y apretado lote de seguidores. Comenzó la última vuelta a dos del puntero Alex Smalley hasta que, tras alternar birdies y bogeys en los primeros hoyos, un águila en el par 5 del 9 (merced a un gran putt de 12 metros desde el medio del green), saltó a la punta con -5. Lo que hizo en los últimos nueve fue sencillamente magistral, digno de un jugador consagrado. Birdies en los hoyos 11, 13, 16 y ese espectacular putt en el 17 –el hoyo que menos birdies cedió en todo el campeonato– para terminar ganando por tres sobre Smalley y Rahm. Una amplitud insospechada después de 63 hoyos de máxima paridad.
Desde muy temprano, los 65 golpes de Justin Thomas habían dejado la vara del -5 como score a vencer. El norteamericano aguardaba en el club house, a la expectativa de que la cancha hiciera de las suyas, y no estuvo tan lejos de sus plegarias se cumplieran. Porque nadie parecía poder quebrar la barrera de -6. Hasta que la inspiración se corporizó en Aaron Rai y tomó el control absoluto del campeonato.
Los contendientes que insinuaron desafiarlo se fueron derrumbando, impotentes ante la aspereza de la cancha. El campeón del Masters Rory McIlroy, que amenazaba tras una gran tercera vuelta, bajó el hoyo 2 para ponerse a dos golpes del líder (por entonces Smalley) y parecía meterse definitivamente en la contienda. Los pergaminos lo colocaban, a esa altura, como favorito. Sin embargo, la batalla contra Aronimink le deparó un par tras otro. Se recuperó enseguida del bogey en el 13, pero no le alcanzó para embalarse en el final y cerró con cuatro pares más y -4 en total.
Smalley, que salió a jugar como único líder con un golpe de ventaja, cometió su primer error en el hoyo 6, donde firmó doble bogey, y se alejó definitivamente de la lucha con un bogey en el 8. El águila en el 16, cuando Rai ya había terminado, no le alcanzó para dar pelea, pero sí para un valioso segundo puesto, el mejor resultado de su carrera.
Rahm comenzó encendido, con dos birdies en los dos primeros hoyos, pero bogeys en el 3 y en el 7 lo frenaron. Apenas dos birdies en los últimos 10 fueron demasiado poco ante la embestida de Rai. España deberá seguir esperando para ganar el último major que le falta. El segundo puesto, no obstante, es su mejor resultado en un torneo grande desde el Open Championship 2024.
La mayor amenaza provino del alemán Matti Schmid, otro jugador poco acostumbrado a aparecer entre los contendientes de los torneos grandes (no tiene títulos del PGA Tour ni del DP World Tour en su haber). Comenzó con bogey pero tres birdies en los siguientes cinco hoyos lo catapultaron hasta la punta en -6. Dos bogeys y un birdie en los últimos nueve ponen en relieve la diferencia con el campeón.
“No vas a encontrar a una persona aquí que no esté feliz por él”, dijo Rory, denotando también lo querido que es Rai en el circuito.
Mientras esperaba la llegada de los últimos grupos, ya con el trofeo prácticamente en el bolsillo, Rai festejó y se emocionó junto a su esposa, Gaurika Bishnoi, golfista profesional india a quien en más de una oportunidad acompañó como caddie. Una imagen que completa el sentido de su consagración: el triunfo de la austeridad.
La clasificación
Pos. Jugador País Score Par
1º Aaron Rai Inglaterra 70-69-67-65=271 -9
2º Jon Rahm España 69-70-67-68=274 -6
Alex Smalley EE.UU. 67-69-68-70=274 -6
4º Justin Thomas EE.UU. 69-69-72-65=275 -5
Ludvig Åberg Suecia 72-66-68-69=275 -5
Matti Schmid Alemania 69-72-65-69=275 -5
7º Cameron Smith Australia 69-71-68-68=276 -4
Rory McIlroy Irlanda del N. 74-67-66-69=276 -4
Xander Schauffele EE.UU. 68-73-66-69=276 -4
10º Kurt Kitayama EE.UU. 70-69-75-63=277 -3
Chris Gotterup EE.UU. 72-65-71-69=277 -3
Justin Rose Inglaterra 70-73-65-69=277 -3
Patrick Reed EE.UU. 68-72-67-70=277 -3
Por Alejo Miranda
Fuente Lanacion

