Pantalla a negro y despidos masivos: la rebelión al aire en Blender que expuso el drama salarial

Pantalla a negro y despidos masivos: la rebelión al aire en Blender que expuso el drama salarial

La conductora Fiorella Sargenti cortó la transmisión de su programa en vivo al enterarse de que la empresa echó a unos 20 trabajadores por reclamar una actualización de haberes. La sombra del empresario Augusto Marini, sus nexos con el oficialismo libertario y una brutal maniobra de silenciamiento corporativo

Como todos los días, la programación de Blender cumplía horario habitual. La cámara estaba encendida, los chistes seguían al aire. Pero detrás de ese telón de bienestar, se respiraba un mal momento que terminó tornándose indisimulable. En pleno vivo de Último Aviso, la conductora Fiorella Sargenti frenó en seco la transmisión, miró a cámara y soltó la bomba: la empresa echó a unos 20 trabajadores por hacer un reclamo vinculado a los salarios. No era un «bait» para redes. Segundos después de avisar que había guardias de seguridad esperando afuera del estudio, la pantalla se fue a negro, el logo quedó congelado y el canal quedó en silencio.

La tensión rompió la cuarta pared para exponer una maniobra de silenciamiento corporativo brutal y fulminante. Según dijeron fuentes del canal en off PERFIL, el conflicto estalló en la cara de los directivos apenas minutos después de que los empleados enviaran un correo electrónico colectivo a la empresa. En ese texto, la planta del medio exigía que se cumplieran los acuerdos de haberes pautados antes de comenzar el año de aire.

Según confiaron a este medio, el personal solo pedía abrir una mesa de diálogo ordenada. El reclamo apuntaba a resolver el pago de feriados, la aplicación del aumento trimestral acordado y la situación particular de varios compañeros que venían muy perjudicados por los últimos cambios en la empresa.

La nota formal a los dueños llevó la firma de la gran mayoría de los empleados del canal. Trabajadores de aire, producción, del área comercial y de redes se unieron para pedir respuestas básicas sobre sus ingresos. Frente a los despidos como única contestación, el equipo periodístico y los técnicos pactaron cortar el vivo de forma coordinada.

La advertencia final de la conductora antes del apagón (“Si tocan a uno, tocan a todos”) marcó la línea de acción de los empleados. El colectivo de trabajadores ya debate los pasos a seguir, pero la postura inicial es inflexible a la hora de negociar: exigen la reincorporación inmediata de todos los compañeros echados.

La indignación cruzó rápido las fronteras del estudio y figuras del mismo entorno salieron a respaldar a los trabajadores. El conductor Marcos Aramburu mandó un abrazo público a sus amigos despedidos y apuntó directo contra la cúpula empresarial, a la que tachó de «inútil«. Para cerrar, dejó una frase que resume el clima de época en el ecosistema digital: “Algunos medios ‘nuevos’ se parecen mucho a los viejos”.

Los negocios de Blender detrás de la pantalla

La crisis en esta señal corrió el telón y dejó a la vista la trama de negocios que sostiene los micrófonos. El dueño de Blender es Augusto Marini, titular del Cale Group y el mismo empresario que financia la señal Carajo. Se trata del canal netamente oficialista donde trabaja el «Gordo Dan», donde se refugian los integrantes de Las Fuerzas del Cielo y que cuenta con la participación de funcionarios del equipo económico de Luis «Toto» Caputo.

La voracidad del empresario no se limita a YouTube y Twitch. Marini está a un paso de quedarse con el manejo del Canal de la Ciudad, luego de aplastar a los dueños de la AM 950 con una oferta que superó por 35 millones de pesos la propuesta rival, garantizando un canon mensual de 50 millones. Esta agresiva expansión mediática avanza en paralelo con sus negocios estatales: hace apenas un mes, en medio de la emergencia ferroviaria, el gobierno libertario le adjudicó una contratación directa por casi cuatro millones de dólares para la reparación de trenes.

El ajedrez político del dueño de Blender y Carajo también tiene fuertes movimientos internos en la Casa Rosada. A pesar de que su vínculo con la gestión de La Libertad Avanza nació de la mano del asesor presidencial Santiago Caputo, Marini comenzó a tomar distancia del estratega en las últimas semanas para tejer alianzas directas con el «karinismo» y tender puentes con la familia Menem.

Fuente Perfil

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