Un choque de iniciativas oficiales dejo al desnudo la falta de comunicación fina entre la Gobernación y sus legisladores.
La visita del Papa León XIV a la provincia de Buenos Aires expuso un imprevisto desacople político en el kicillofismo. Dos declaraciones, casi en simultáneo, de Visitante Ilustre al Santo Padre revelaron una evidente falta de comunicación entre el gobernador y sus legisladores del Movimiento Derecho al Futuro.
El martes se aprobó en Diputados la iniciativa por la cual se declaraba “Visitante Ilustre de la provincia de Buenos Aires al Papa León XIV”, presentada por el kicillofista Mariano Cascallares, y casi en paralelo, Kicillof firmaba un decreto en el mismo sentido.
La carrera por el homenaje al Papa destapó una interna o reveló la falta de comunicación del gobernador con su tropa.
La llegada del Santo Padre a suelo bonaerense, proyectada con visitas a la Basílica de Luján y al Cottolengo de Don Orione, en Almirante Brown, prometía ser una plataforma de exhibición institucional impecable para el gobernador y su tropa. Sin embargo, la sobreabundancia de iniciativas terminó transformándose en un incómodo blooper de gestión y coordinación política.
Por un lado, el diputado y referente territorial del MDF, Mariano Cascallares, ingresó en la Cámara Baja provincial el expediente D-3256/26-27, un proyecto de declaración formal para nombrar al máximo líder del catolicismo “Visitante Ilustre”. Casi en simultáneo y sin acusar recibo de la movida parlamentaria, el gobernador avanzaba por su cuenta firmando un decreto con el mismo objetivo.
Más allá de las intenciones del Gobierno provincial y de la Legislatura bonaerense de ponderar la figura del Papa en su visita a la provincia de Buenos Aires, la doble distinción dejó al desnudo la falta de comunicación entre la Gobernación y los legisladores que le responden.
Otra muestra de la falta de coordinación entre la tropa de diputados kicillofistas fue lo que pasó en la sesión del martes pasado en Diputados, cuando un sector del kicillofismo se abstuvo de votar el proyecto de sobreendeudamiento familiar presentado por el camporista Facundo Tignanelli, presidente del bloque peronista.
El protocolo como detonante del cortocircuito
El contrapunto técnico no es un dato menor. De acuerdo con el artículo 2° de la Ley Provincial N° 14.622, las vías de concesión de este tipo de distinciones determinan de manera taxativa quién se queda con la foto principal de la entrega.
Si el homenaje se concreta mediante una declaración legislativa, la ley dictamina que la distinción de Visitante Ilustre al Papa León XIV debe ser entregada por el autor del proyecto y el presidente de la Cámara Legislativa de origen. En cambio, si sale por decreto, la entrega es atributo exclusivo del gobernador.
Un decreto para blindar la centralidad del gobernador
Frente a la posibilidad de que la iniciativa parlamentaria prosperara y desplazara del centro de la foto con el Papa al gobernador, en calle 6 aceleraron los plazos. “No hay mucha vuelta: Axel sacó un decreto y nombró Visitante Ilustre al Papa”, confirmó a MDZ una fuente de la Gobernación bonaerense sobre la maniobra administrativa para asegurar que el protocolo y la foto respondan de manera directa a la máxima autoridad de la provincia.
“El motivo es sencillo: por la Ley 14.622, el que lo declara entrega la distinción”, afirmó de manera pragmática la fuente consultada. De esta forma, con la firma del decreto provincial, el gobernador se garantizó el rol estelar en la recepción a León XIV, restándole centralidad a la declaratoria aprobada en la Cámara de Diputados.
Retórica social y ruidos de pasillo
Es de destacar que, en los fundamentos del proyecto redactado por el diputado kicillofista Mariano Cascallares, se enfatizaba que la presencia del Sucesor de Pedro “irrumpe como una brújula ética indispensable para reordenar las prioridades de la comunidad hacia el bien común”, contraponiendo el mensaje de solidaridad a la “frialdad del mercado”.
Pese al alineamiento ideológico de la retórica kicillofista, el trámite evidenció un cortocircuito operativo difícil de disimular entre las filas del MDF. “Imagino lo contento que debe estar Mariano (Cascallares) con lo que le hizo el gobernador”, ironizó un legislador kirchnerista cuando este cronista le preguntó por el tema.
La situación, pongámosle anecdótica, dejó al descubierto la falta de diálogo, por no decir sintonía fina, entre el Ejecutivo provincial y su tropa de legisladores del MDF.
Fuente Mdzol
