La lluvia de dólares se intensificará y el peso seguiría fortaleciéndose en los próximos meses, pero las compras del público no aflojan

La lluvia de dólares se intensificará y el peso seguiría fortaleciéndose en los próximos meses, pero las compras del público no aflojan

Argentina está dejando atrás su crónico problema de falta de divisas, aunque la adquisición de la moneda de EEUU por parte de particulares se mantiene firme en USD 2.500 millones mensuales y obliga al Gobierno a mantenerse alerta
Por Pablo Wende

El peso es una de las monedas que más se viene apreciando en el año y todo indica que la tendencia se intensificará para lo que resta de 2026. Sin embargo, la caída del dólar en términos nominales y reales no aflojó la demanda por la divisa.

Según los últimos datos del balance cambiario elaborado por el Banco Central, la compra por parte del público para atesoramiento y atender gastos corrientes llegó solo en marzo a USD 2.470 millones.

Este comportamiento revela que la cobertura en dólares sigue estando presente, aun cuando la corriente vaya en sentido contrario. En los cuatro primeros meses del años apostar por inversiones en pesos dejó una ganancia cercana al 20% medido en moneda dura, especialmente los bonos que ajustan por inflación (Boncer). En el mismo período, el dólar cayó 5,1% en términos nominales.

Durante la crisis cambiaria previa a las elecciones legislativas del año pasado, la compra de dólares llegó a un récord de USD 4.500 millones mensuales entre agosto y octubre. La demanda actual está lejos de esos montos, pero tampoco se derrumbó.

Alerta y mantenimiento parcial del cepo

Por eso el Gobierno se mantiene alerta y no da el brazo a torcer con el cepo cambiario: no solo mantuvo todas las prohibiciones que tienen las empresas, sino que además endureció los controles para evitar arbitrajes del público entre el dólar oficial y los financieros. Esa medida generó alguna sorpresa, pero se explica por una elevada demanda de dólares.

La oferta de dólares tiene tal magnitud que hubo lugar para todos: las “personas humanas” compraron USD 8.100 millones en el primer trimestre. Mientras tanto, el Banco Central ya adquirió en lo que va del año USD 6.500 millones. A pesar de esta presión compradora, el tipo de cambio no logró sostenerse.

(Imagen Ilustrativa Infobae)Ahorros, dinero, plata guardada, recursos, savings (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un informe elaborado por Quantum Finanzas indicó que el tipo de cambio real acumula una apreciación de 12,2% en lo que va del año. Esto significa que la economía argentina volvió a encarecerse en dólares, ante una inflación acumulada del 9,4% en el primer trimestre y la baja del dólar en términos nominales.

El dólar mayorista pasó a moverse en un rango acotado de $ 1.350 a $ 1.400, lo que ayudará a reducir la inflación en los próximos meses. Al mismo tiempo, la cotización quedó 27% por debajo del techo de la banda cambiaria.

Se trata de un fenómeno que se dio con todas las monedas de la región, pero en menor medida: el real brasileño se apreció 7,3%, el peso colombiano el 5,5%, y el peso mexicano el 2,0%.

Detrás de esta presión a la baja del tipo de cambio hay un fenómeno inusual para el mercado argentino, como es una verdadera lluvia de dólares. Ya le había sucedido a Mauricio Macri en los primeros años de su gestión.

En aquella oportunidad ese fenómeno estuvo muy vinculado al endeudamiento, ante el gran déficit fiscal que tuvo que ser cubierto con colocación de deuda en el mercado internacional.

Fuentes de oferta

Ahora los motivos son bien distintos: un fuerte aumento de la cosecha, incremento del superávit energético y un abultado volumen de emisiones de deuda por parte de empresas y provincias. En todos los casos hay obligación de liquidar las divisas en el mercado.

A esto se suma un aumento en los precios internacional que claramente juega a favor: el precio general de las exportaciones aumentó 8,5%, impulsados por los valores de Combustibles y energía (+15%), productos agrícolas (+8,1%) y las manufacturas de origen industrial (+8,3%). Se dio así un escenario casi ideal de incremento en los volúmenes exportados y al mismo tiempo de los precios.

Alejo Costa, economista jefe de Max Capital, aseguró que “Argentina recibirá USD 10.000 millones adicionales este año respecto a lo que se esperaba a fines de 2025”. Con este ingreso de divisas el escenario más probable, en su opinión, es el de una apreciación adicional del tipo de cambio.

La cuenta corriente permanecería casi equilibrada en 2026. Con estos datos parece casi insostenible afirmar que el tipo de cambio se encuentra muy atrasado

Una Argentina más cara en dólares, sin embargo, no parece ser un problema para muchos sectores. Las exportaciones subieron 30% interanual en marzo, mientras que las del sector industrial lo hicieron 25%. Al mismo tiempo, las exportaciones aumentaron apenas 1% y las de bienes de consumo solo 6%.

Las últimas estimaciones indican que la cuenta corriente permanecería casi equilibrada en 2026. Con estos datos parece casi insostenible afirmar que el tipo de cambio se encuentra muy atrasado, aún después de la apreciación de los últimos meses.

Santiago Bausili, presidente del BCRA: la entidad se acerca a las 80 jornadas consecutivas de compra neta de dólares EFE/Lenin Nolly
Santiago Bausili, presidente del BCRA: la entidad se acerca a las 80 jornadas consecutivas de compra neta de dólares EFE/Lenin Nolly

Es cierto que las compras para atesoramiento y para viajes se mantienen firmes. Pero hoy la economía genera dólares suficientes para que esa demanda de divisas no provoque un salto en la cotización.

¿Nueva fase?

Con este escenario el Central llegaría fácilmente a los USD 10.000 millones que había establecido como piso al lanzar la “fase 4” del plan monetario. Los cálculos conservadores que circulan en el mercado estiman que la cifra no bajará de los USD 12.000 millones.

Claro que la bonanza en materia cambiaria convive con una situación mucho más frágil en la economía real, que sufre una suba del desempleo, deterioro salarial y cierre de empresas. ¿Un tipo de cambio más alto conllevaría un alivio? No parece que pueda ayudar demasiado. Por lo pronto provocaría nuevos saltos de la inflación y un nuevo golpe al poder adquisitivo.

En abril la inflación traerá el primer alivio luego de diez meses de alzas consecutivas. El tipo de cambio planchado y un fuerte apretón monetario empezarán a tener efecto. Se espera alrededor de 2,5% y la expectativa es que se acelere la desinflación en los meses siguientes hasta alcanzar el “1 y pico” en los últimos meses de 2026.

Fuente Infobae

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