En la Casa Rosada no ocultan su preocupación por las advertencias que lanzó el clero respecto a la situación de pobreza, violencia y confrontación que vive el país antes de recibir a Robert Prevost. Creen que la presencia de los movimientos sociales le quitarán “solemnidad eclesiástica” a la visita. A pesar de la lluvia, la multitud presente anticipó el volumen que tendrá la misma localidad bonaerense el próximo 11 de noviembre, cuando el Papa hable en la basílica que alberga a la santa patrona de la Argentina. La demostración popular de este fin de semana configura un precalentamiento para noviembre.
En otra demostración de fuerza y capacidad de movilización, cuando falta sólo un mes para el arribo del Papa León XIV a la Argentina, la Iglesia concretó este sábado la 52ª Peregrinación a Luján, provincia de Buenos Aires. Una jornada que, a pesar de la lluvia, reunió a miles de personas en la tradicional caminata. Contó con palabras alejadas de la confrontación permanente que propone el Gobierno nacional e incluyó la participación de organizaciones críticas de la gestión de Javier Milei. La composición y el despliegue no es menor, porque configura una primera concentración popular antes de la visita del Sumo Pontífice a la Argentina.
La actividad comenzó este sábado por la madrugada. El lema de este año exhibe el tono ecuménico de la institución eclesiástica en la previa de uno de los termómetros políticos más importantes del año. “Madre, en tu abrazo nos reconocemos hermanos”, reza el titulo de la convocatoria. Son palabras que chocan de frente con las expresiones que supo exhibir el oficialismo libertario, sobre todo en las últimas horas. Por ejemplo, el ministro de Economía, Luis Caputo, ligó la suba del riesgo país al “temor de volver al infierno”, en una referencia a las gestiones de los gobiernos peronistas.

Lejos de esa clase de conceptos, el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, volvió a señalar la necesidad de unidad en este contexto del país. El viernes anticipó que la Argentina que espera a Robert Prevost está dividida por la “la grieta”. Ayer pidió dejar de lado la descalificación y el odio en medio del crecimiento de la pobreza. En esta oportunidad, el sacerdote planteó que el día sirvió para “descubrir que el otro es mi hermano, descubrir que el otro es parte de la gran familia argentina”. “Qué lindo que podamos ir todos a nuestra Patrona para descubrir en su abrazo esto que decíamos: que somos hermanos”, reflexionó. Y destacó que todo lo que sucedió fue motivo de preparación de la comunidad católica para la llegada del Sumo Pontífice.
El arzobispo también vinculó la llegada del Papa con la necesidad de fortalecer los vínculos en una “sociedad atravesada por diferencias y enfrentamientos”. Otras palabras parecieron ir contra los mantras de la Libertad Avanza que trata de instalar la polarización permanente. En ese sentido, sostuvo que existe un deseo de “salir adelante” y, al mismo tiempo, de dejar atrás “la discriminación, la intolerancia, el rechazo del otro porque piensa distinto”.
“Necesitamos unirnos”, afirmó, y agregó que el Papa, “que es el padre de todos, viene a confirmarnos en la fe”. El dirigente además de participar en la jornada, volverá a ser noticia este domingo, cuando ofrezca la misa central en la Basílica de Luján.

El gobierno de la provincia de Buenos Aires, al comando de Axel Kicillof, hizo lo propio. Si bien no dio ningún mensaje contundente, ayudó a que la actividad no tenga sobresaltos con el respaldo de un operativo especial con el Gobierno nacional. Porque el recorrido atravesó los municipios de Tres de Febrero, La Matanza, Morón, Ituzaingó, Merlo, Moreno y General Rodríguez hasta llegar a Luján, en una caminata que se realiza de manera ininterrumpida desde 1975.
Hubo además drones de monitoreo, torres de iluminación, personal de Defensa Civil y controles de tránsito. El dispositivo contó además con cinco puestos de alimentación, 80 baños químicos y personal del Organismo de Niñez y Adolescencia para asistir a niños, niñas y adolescentes.
Representantes de organizaciones sociales y sindicales como la Unión de los Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), la CGT y las CTA se hicieron presentes. Pero cultivaron el perfil bajo, por un motivo: si bien están totalmente de acuerdo con el mensaje que bajó la Iglesia, consideraron que es mejor guardar silencio y no “fomentar” la disputa, sobre todo contra la administración libertaria.
Según pudo saber PERFIL, las agrupaciones están trabajando en conjunto, sobre todo la UTEP y la CGT, para que cada movilización que acompañe al Papa León XIV en la Argentina sea masiva y tenga su sello. Entre los dirigentes y el Vaticano hay nexos sólidos y quedaron a la vista el último 11 de septiembre.
En aquel día, la cabeza de la UTEP Alejandro Gramajo le entregó un documentó al Papa sobre la dura crisis social y económica que atraviesa el país con Milei de presidente. Lo hizo junto con dirigentes de la calle Azopardo, donde también estaba Gerardo Martínez de la UOCRA.
“Es un proceso de continuidad con Francisco con el plus de que además pudimos intercambiar palabras con él, contarle y entregarle el documento que habla de lo mal que la están pasando millones de trabajadores, tanto formales como informales, los empresarios, que pasa en los barrios vulnerables”, precisó el referente.
Para dirigentes libertarios con nexos con la Santa Sede, ese movimiento significó una mala señal. Incluyó una advertencia: hay quienes creen en el oficialismo que la participación de estos grupos críticos del Presidente ayudarán a que los actos papales “pierdan solemnidad eclesiástica”.

6.000 voluntarios y un despliegue inédito
La salida oficial se hizo cerca de las 10 desde el Santuario de San Cayetano, aunque numerosos fieles comenzaron la caminata durante la madrugada pese a las tormentas que afectaron al Área Metropolitana de Buenos Aires.
Las condiciones meteorológicas marcaron el comienzo de la jornada, con tormentas durante la madrugada y lluvias previstas hasta el mediodía, aunque luego cesaron las precipitaciones y asomaron los primeros rayos del sol, lo que favoreció las condiciones para continuar con la caminata. Por eso, Trenes Argentinos implementó un esquema especial en el corredor diésel Moreno-Mercedes para facilitar el traslado de los peregrinos.
Durante las dos jornadas se estimó la participación de unos 6.000 voluntarios para acompañar a los peregrinos a lo largo del trayecto, donde también estuvieron disponibles puestos sanitarios, espacios de asistencia y servicios destinados a facilitar el recorrido.
Fuente Perfil

