La frustración del youtuber Speed al no poder “mufar” a la selección luego del triunfo de Argentina contra Suiza

La frustración del youtuber Speed al no poder “mufar” a la selección luego del triunfo de Argentina contra Suiza

Entre gestos de incredulidad y frases virales, el streamer se resignó ante el poder de la mística albiceleste y se convirtió en tendencia durante el festejo nacional
Por Martina Cortés

La ilusión argentina volvió a desbordar todos los límites en una noche que quedará grabada en la memoria de millones. El seleccionado nacional superó 3-1 a Suiza en Kansas City y encendió una fiesta que se replicó tanto en el estadio como en cada rincón del país. Con el boleto a semifinales asegurado, la Albiceleste se prepara para enfrentar a Inglaterra, mientras la emoción y el orgullo recorren generaciones. Pero entre festejos y abrazos, un protagonista inesperado se robó flashes y comentarios: el youtuber estadounidense Speed vivió en carne propia el poder de la pasión argentina y la imprevisibilidad única del fútbol en el Mundial 2026.

Desde el inicio de la Copa del Mundo, Speed se convirtió en una figura recurrente para el público argentino. Conocido por sus transmisiones explosivas y su fanatismo por Cristiano Ronaldo, el streamer sumó protagonismo por su supuesta “mufa internacional”: según la teoría que circula entre los hinchas, los equipos a los que alienta suelen sufrir derrotas o eliminaciones. Por eso, cada aparición suya en un estadio mundialista alimentó debates, memes y supersticiones. Sin embargo, esta vez el dato que alteró el clima fue otro: Speed apareció con la camiseta de la Selección Argentina, en vez de la del rival, y la imagen recorrió las redes generando una mezcla de preocupación, humor y esperanza.

La transmisión en vivo dejó frases que rápidamente se viralizaron. Desconcertado por el resultado adverso para Suiza. “Hermano, chat, ¿por qué no está funcionando? ¿Por qué no está funcionando, chat? ¿Tengo que animar más a Argentina? Esta maldición no está funcionando, hermano. Tengo que decir, ‘¡Viva Argentina!’ ¡Viva Argentina! ¡Vamos!’”, exclamó, multiplicando las exclamaciones y la energía en busca de revertir lo que parecía inevitable. “Vamos, vamos. Viva, vamos. Tengo que ponerle corazón”, repitió, en un intento desesperado por cambiar la suerte.

Pero el destino tenía otros planes. Cuando ambos seleccionados entraron en el tiempo de alargue y Argentina marcó el segundo y tercer gol, Speed se dejó llevar por la frustración. La cámara lo mostró descendiendo a la furia, golpeándose la cabeza, sin poder asimilar lo que estaba viviendo. El streamer terminó por abandonar el estadio con un semblante desconcertado y visiblemente enojado antes del pitazo final, resignado a que su estrategia de “mufar” a la Albiceleste no había dado resultado. La escena, lejos de pasar desapercibida, se convirtió en tendencia y disparó miles de comentarios entre los fanáticos.

La reacción en redes sociales fue inmediata y no faltaron los mensajes irónicos y las cargadas de los hinchas argentinos. “La mufa no sirve si estás consciente”; “¿Sabés por qué no funciona? Porque el hincha argentino alienta con el corazón y con el alma”; “Dejen de hacer famoso a este idiota”; “Así no funciona, papi”; “Quedó como un ridículo”; “A tu casa, nene”, fueron solo algunos de los comentarios que se destacaron en la oleada de respuestas.

La aparición del influencer no fue un hecho menor en la previa y en el post partido. Durante toda la Copa del Mundo, su figura se transformó en una especie de termómetro humorístico y en el centro de supersticiones digitales. Si bien su fama global creció por los desbordes en sus transmisiones y su devoción por Cristiano Ronaldo, en la Argentina su presencia siempre generó suspicacias, sobre todo por el eterno debate Messi versus Cristiano que atraviesa la cultura futbolera local. Por eso, verlo con la camiseta albiceleste fue leído como una escena inesperada, casi cinematográfica, en una noche donde todo parecía posible.

Mientras la selección se prepara para un nuevo desafío frente a Inglaterra, el episodio con Speed queda como una de las anécdotas más coloridas y comentadas del Mundial 2026. Una vez más, el fútbol argentino demostró que la verdadera mística no se puede controlar ni predecir: se vive, se siente y se contagia, dentro y fuera de la cancha.

Infobae

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