La Comisión Europea dejó a Brasil fuera de la lista de países autorizados al no garantizar el control de antimicrobianos en su ganadería. La suspensión rige para cortes bovinos, aves y derivados, rompiendo un eje central del acuerdo con el Mercosur.
La Comisión Europea (CE) oficializó la exclusión definitiva de Brasil del listado de terceros países autorizados para exportar productos de origen animal hacia el mercado comunitario.
La medida interrumpe de forma directa los embarques de carne bovina, equina, aviar, huevos, productos de acuicultura y demás derivados ganaderos procedentes del principal productor sudamericano.
El antecedente técnico de esta resolución se remonta al mes de mayo, cuando el ejecutivo de la Unión Europea (UE) retiró a Brasil de la nómina de naciones que cumplen con los estándares sanitarios del bloque.
La decisión ocurrió dos semanas después de haberse iniciado la aplicación provisional del acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur.
En aquel momento, las autoridades de Bruselas otorgaron un plazo de tres meses para que la administración brasileña adecuara sus controles internos a la normativa europea, la cual prohíbe de manera taxativa el uso de antimicrobianos destinados a estimular el crecimiento o incrementar el rendimiento de la hacienda.
Vencido el período otorgado, la fiscalización comunitaria determinó que las medidas implementadas por el país sudamericano resultaron insuficientes.
Si bien Brasil avanzó en la restricción de aditivos comerciales con presencia de estas sustancias, la diplomacia de la Unión Europea concluyó que el sistema sanitario local no logra garantizar la trazabilidad completa de las cadenas de exportación ni certificar que los establecimientos que emplean dichos productos queden excluidos de los envíos hacia Europa.
Las objeciones de la Comisión Europea no se basan en la detección de residuos ilegales en la totalidad de las partidas, sino en la ausencia de auditorías y mecanismos de control capaces de separar los animales tratados de los circuitos de exportación.
Este aspecto había sido señalado previamente por organizaciones agrarias internacionales, como la Asociación de Granjeros Irlandeses, que presentaron denuncias sobre la compra sin receta ni registro de antibióticos de uso veterinario en varios estados ganaderos brasileños.
Efecto comercial
La suspensión altera la estructura del intercambio agroindustrial entre ambos bloques económicos.
Durante el último año, Brasil se posicionó como el segundo proveedor de carne vacuna de la Unión Europea, registrando despachos por más de 92.000 toneladas y un valor económico superior a los 713 millones de euros.
El cese de las autorizaciones detiene un flujo determinante para la industria procesadora brasileña y modifica las proyecciones de abastecimiento bajo el esquema preferencial del acuerdo regional.
Desde los organismos comunitarios aclararon que la disposición responde al cumplimiento del marco regulatorio sanitario y fitosanitario vigente, el cual exige a los productos importados las mismas condiciones técnicas de producción que a los alimentos elaborados en territorio europeo.
Las autoridades del bloque consideran que la resistencia antimicrobiana constituye una problemática prioritaria de salud pública, lo que fundamenta la aplicación de requisitos homogéneos para todos los proveedores externos.
Asimismo, el rigor en las fiscalizaciones busca brindar previsibilidad técnica de cara a las instancias de revisión legislativa del acuerdo regional en el Parlamento Europeo.

La restitución de los permisos de importación tendrá dinámicas diferenciales según el tipo de producto.
La Comisión Europea indicó que sectores como la carne de ave y la miel podrían registrar una reactivación más rápida una vez finalizadas las auditorías técnicas en curso.
En contraste, para la cadena bovina el proceso de habilitación requerirá plazos más extendidos, condicionado por la longitud de los ciclos biológicos de cría, recría y engorde del ganado.
Por otra parte, la nómina actualizada de la Comisión Europea ratificó que Argentina, Paraguay y Uruguay continúan en la lista de países autorizados.
Las tres naciones socias del Mercosur conservan sus canales comerciales abiertos al haber acreditado el cumplimiento de los protocolos comunitarios en materia de trazabilidad ganadera y control de medicamentos veterinarios.
Fuente Tn

