Según datos de Netun Solutions, una de las empresas que produce estos dispositivos, solo el 17% de las asistencias en carretera implica la activación de una baliza
Desde el 1 de enero de este año, es obligatorio llevar una baliza V-16 en la guantera del coche o en algún lugar que quede a mano para el conductor. Entraba en vigor así la nueva normativa de seguridad vial: ya no hace falta salir del coche y caminar por el arcén para poner los triángulos de señalización, aunque se puede hacer también mientras sea en combinación con la baliza.
El objetivo de este dispositivo, luminoso y con la capacidad de emitir una señal GPS para indicar a los servicios de emergencia la localización precisa del vehículo siniestrado o averiado, es reducir el riesgo en caso de accidente: está pensado precisamente para evitar situaciones de peligro, y no llevarlo encima puede suponer una multa de 80 euros, idéntica a la que se aplicaba por no llevar los triángulos en el maletero. El llevar la baliza a mano es clave: la idea es que no sea necesario salir del coche en ningún momento y que el conductor pueda simplemente esperar la asistencia sin arriesgarse a sufrir un atropello.
La baliza V-16 no se utiliza en el 83% de las incidencias en carreteras españolas
A pesar de que su uso es obligatorio desde hace meses, según la compañía tecnológica Netun Solutions – una de las varias que comercializa este tipo de baliza – en el 83% de las incidencias en carretera en España no se está señalizando con la V16. El dato proviene de un análisis realizado por la propia empresa, que revela que solo en el 17% de las asistencias en carretera diarias se está activando este dispositivo.
La baliza V-16 no se utiliza en el 83% de las incidencias en carreteras españolas (Infobae)
En España se producen cerca de 11 millones de siniestros al año y, según Unespa (la Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras, la asociación empresarial que agrupa las entidades aseguradoras españolas, que representa el 96% del mercado español de seguros), alrededor del 40% requiere algún tipo de intervención que implica asistencia en carretera. Esto significa que, cada año, se producen alrededor de cuatro millones de actuaciones, unas 12.000 cada día. A pesar de estas cifras, sin embargo, las activaciones de balizas conectadas apenas superan las 2.000 al día, de acuerdo con datos del Ministerio del Interior.
Netun Solutions interpreta esta diferencia como un síntoma de que la herramienta no termina de integrarse en los hábitos de los conductores, a pesar de las ventajas que ofrece: mejora la visibilidad del vehículo parado, se conecta con la plataforma DGT 3.0 de forma automática y facilita que otros conductores reciban alertas para reducir el riesgo de accidentes o atropellos.
La empresa señala varios motivos que pueden estar frenando su adopción, como la falta de información sobre la obligatoriedad de la baliza, el desconocimiento de las ventajas frente a otros métodos tradicionales de señalización y la confusión entre los modelos conectados y los que no lo están. “El hecho de que una gran mayoría de incidencias no se estén señalizando con este sistema pone de manifiesto la necesidad de reforzar la concienciación y facilitar su adopción”, subraya el director de marketing de Netun Solutions, Alejandro González.
Fuente Infobae

