La Secretaría de Transporte recibirá a las cámaras empresarias con el objetivo de evitar nuevas reducciones en los servicios ante la falta de actualización en los subsidios. Que se prevé para el AMBA.
El servicio de colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) atraviesa horas decisivas, luego de varias semanas de conflicto entre el Gobierno y las empresas, que derivaron en una notoria caída en la frecuencia de tras declararse en “emergencia” por falta de actualización en los subsidios.
En este escenario, el flamante secretario de Transporte, Mariano Plencovich, mantendrá este jueves una reunión clave con las cámaras empresarias, quienes anunciaron nuevos recortes de frecuencias si no se regulariza la situación. El eje estará puesto en el valor del boleto y no se descarta que el Ministerio de Economía habilite una suba tarifaria.
La disputa se arrastra desde comienzos de abril, cuando el encarecimiento del combustible, en parte asociado al conflicto en Medio Oriente, llevó a las empresas a exigir una recomposición: más subsidios, actualización de tarifas y cancelación de deudas acumuladas. Sin respuestas concretas, comenzaron a recortar el servicio en torno a un 15%, afectando a miles de pasajeros, y advirtieron que podrían profundizar la medida hasta reducir la circulación a la mitad.
Si el Ejecutivo habilita el aumento de la tarifa, será un factor relevante en la futura medición de inflación del INDEC, en semanas cruciales para el Gobierno para bajar el índice de marzo, que dio 3,4%.
Conflicto en el AMBA: la pulseada por tarifas y la millonaria deuda estatal
Las empresas sostienen que la caída en la frecuencia —que en algunos casos ya ronda el 20%— responde tanto al incremento de costos como al atraso en los pagos estatales.
“Las empresas reiteran su compromiso con la continuidad del servicio público, pero advierten que la actual situación resulta insostenible. En consecuencia, de no mediar definiciones satisfactorias en el corto plazo, se verán en la necesidad de profundizar las medidas de racionalización de los servicios, con el inevitable impacto que ello tendrá sobre la normal prestación”, destacaron los transportistas.
Según fuentes empresarias, el pasivo total asciende a unos $130.000 millones. Parte de ese monto podría reducirse en el corto plazo: la provincia de Buenos Aires ya anticipó que cancelará su porción, lo que bajaría la cifra a cerca de $100.000 millones, que quedarían bajo responsabilidad del Estado nacional.
Asistirán al cónclave la Cámara del Transporte de la Provincia de Buenos Aires – CTPBA, la Cámara Empresaria de Autotransporte de Pasajeros – CEAP, la Cámara Empresaria del Transporte Urbano de Buenos Aires – CETUBA y la Cámara de Empresarios Unidos del Transporte Urbano de Pasajeros de Buenos Aires – (CEUTUPBA).
Fuente Mdzol.com

