El Ministerio de Defensa recibió un refuerzo presupuestario para avanzar con la Base Naval Integrada de Ushuaia y finalizar la Base Petrel, en la Antártida.
El Gobierno de Javier Milei oficializó este viernes un refuerzo de casi $218.000 millones para el Ministerio de Defensa, un día después del anuncio presidencial sobre la nueva estrategia argentina frente a la cuestión Malvinas. Más de $200.000 millones estarán destinados a proyectos vinculados con la Base Naval Integrada de Ushuaia y la Base Petrel, en la Antártida.
La ampliación presupuestaria fue establecida mediante el DNU 867/2026 y elevó en un 3,86% los recursos disponibles para Defensa, que pasaron de $5,65 billones a $5,87 billones. El refuerzo equivale a unos US$145 millones al tipo de cambio mayorista de referencia.

Del total asignado, $206.373 millones fueron incorporados como aplicaciones financieras destinadas a adelantos a proveedores y contratistas a largo plazo. Según explicaron desde Defensa, se trata de un primer refuerzo para avanzar con las dos obras estratégicas, que serán incorporadas al Banco de Proyectos de Inversión Pública y posteriormente licitadas.
De ese monto, $114.733 millones quedaron asignados al Ministerio de Defensa, $60.429 millones al Ejército y $31.211 millones a la Fuerza Aérea. A su vez, se sumaron otros $11.581 millones para gastos corrientes y de capital, destinados principalmente a la Armada, la Fuerza Aérea y el Estado Mayor Conjunto.
El proyecto estratégico de Milei para el Atlántico Sur
La decisión se produjo horas después de que Milei anunciara por cadena nacional que el Gobierno avanzaría con la construcción de la Base Naval Integrada de Ushuaia y reforzaría las capacidades de las Fuerzas Armadas. El Presidente planteó que la instalación debe convertirse en un polo logístico del Atlántico Sur y fortalecer la proyección argentina hacia la Antártida.
La obra no es nueva. El proyecto comenzó durante el gobierno de Alberto Fernández, cuando Jorge Taiana estaba al frente del Ministerio de Defensa, y las primeras tareas se iniciaron en 2022. Sin embargo, durante los últimos años el avance quedó estancado por la falta de recursos suficientes.
Desde el Gobierno estimaron que completar la Base Naval Integrada de Ushuaia requerirá una inversión total de entre US$400 millones y US$500 millones. La iniciativa apunta a contar con una infraestructura capaz de brindar apoyo logístico a buques y programas científicos que operan hacia la Antártida.

La ubicación de Ushuaia le otorga además un valor estratégico por su cercanía con la Antártida y su posición sobre el Atlántico Sur. El Gobierno vinculó el proyecto con la necesidad de incrementar la presencia argentina en la región y con la defensa de los recursos naturales y los intereses nacionales.
El anuncio presidencial se produjo además en medio de la escalada diplomática por Malvinas, luego de las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre un eventual conflicto entre Argentina y el Reino Unido. En paralelo, Milei anticipó nuevas medidas contra empresas petroleras extranjeras que operen en las islas y anunció que enviará al Congreso un proyecto para crear un Consejo de Seguridad Nacional.
En este contexto, la Casa Rosada busca darle un nuevo impulso a una infraestructura que considera clave para la presencia argentina en el extremo sur del país. La estrategia contempla el eje entre Ushuaia y la Antártida, con una mayor capacidad logística y militar en una zona considerada de importancia geopolítica creciente.
Además del refuerzo para Defensa, el mismo paquete presupuestario incluyó $30.519 millones adicionales para la SIDE, lo que representó un incremento del 20,85% sobre los recursos que tenía asignados el organismo.
Fuente Perfil

