El Gobierno consiguió que Diputados apruebe el pago de US$ 171 millones a los fondos buitre y avanzó con el Súper RIGI

El Gobierno consiguió que Diputados apruebe el pago de US$ 171 millones a los fondos buitre y avanzó con el Súper RIGI

  • La Libertad Avanza tuvo el apoyo del PRO, la UCR y los provinciales.
  • La propuesta fue aprobada con 138 votos positivos y 98 en contra.
  • La votación del Súper RIGI fue más ajustada, pero el Gobierno igual se alzó con otra victoria legislativa.

En medio de las tensiones generadas por la situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, el Gobierno consiguió alzarse con una victoria en el Congreso al sancionar este miércoles en la Cámara de Diputados el acuerdo para pagarle a los fondos buitre US$ 171 millones. Cerca de la medianoche, después de una extensa jornada de debate en el recinto, logró también darle media sanción al proyecto de Súper RIGI, que otorga beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios a las empresas que inviertan más de mil millones de dólares.

El convenio con los holdouts ya tenía la media sanción del Senado y fue aprobado en la Cámara baja con 138 votos positivos y 98 en contra. El oficialismo contó con el acompañamiento de la UCR, el PRO y de Innovación Federal, que responde al gobernador Gustavo Sáenz (Salta) y al misionero Carlos Rovira.

En tanto, Provincias Unidas dio un apoyo parcial con 8 votos a favor de un total de 18 diputados. Además, el oficialismo también tuvo el respaldo de los gobernadores aliados Rolando Figueroa (Neuquén), Marcelo Orrego (San Juan) y Osvaldo Jaldo (Tucumán).

De esta manera, la administración de Javier Milei cerrará el acuerdo que incluye a los fondos buitre Attestor Master Value y Bainbridge Fund. Hubo días de incertidumbre en el oficialismo porque se dudaba de conseguir los votos y se acercaba la fecha de vencimiento para la concreción del pago, que desde abril se venía prorrogando y que caducaba el 30 de junio.

Se trata de la cancelación de los bonos soberanos en default que compraron de la crisis de 2001 y que fueron reclamados ante la Justicia de Estados Unidos. El acuerdo fue aprobado en marzo de este año por la jueza Loretta Preska del Distrito de Nueva York.

Bainbridge Fund es uno de los grupos acreedores que rechazó la reestructuración de la deuda en default y que mantiene una disputa judicial con la Argentina desde 2016. Mientras que Attestor Master Value, un fondo con sede en las Islas Caimán, sostiene un reclamo desde el 2014.

Estos fondos holdouts son los que confiscaron la Fragata Libertad en Ghana en 2012 y tenían sentencias firmes a su favor por cifras millonarias porque se negaron a entrar en los sucesivos canjes que ofrecieron los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner en 2005 y 2010, y de Mauricio Macri en 2016.

Media sanción al Súper Rigi

A media tarde arrancó el debate del proyecto de Súper RIGI. Ya cerca de las 23.30, el Gobierno logró su objetivo: obtuvo media sanción con 130 votos afirmativos, 106 negativos y 7 abstenciones.

El proyecto otorga amplios beneficios por 30 años a nuevas industrias con inversiones superiores a los mil millones de dólares: reducción de la alícuota de Ganancias al 15%, rebaja de los aportes de la seguridad social, eliminación de retenciones, exenciones para importar y una liberación rápida de divisas, por 30 años.

¿Quién puede estar en contra de esto? Son incentivos fiscales, cambiarios, aduaneros y seguridad jurídica. Cuatro conceptos que los países civilizados tienen incorporados y por eso les va como les va. En los últimos 100 años hemos transformado a la Argentina en cavernicolandia”, defendió la iniciativa en el inicio el oficialismo Bertie Benegas Lynch.

Cavernícola es creer que el desarrollo ocurre por generación espontánea. Los países que crecieron atrajeron capitales pero exigieron empleo, innovación, transferencia tecnológica y desarrollo de proveedores locales”, replicó más tarde Victoria Tolosa Paz, de Unión por la Patria.

“Este proyecto es invotable y choca contra la Constitución. Es parte de un plan macabro para entregar el país, encadenado con la Ley de Glaciares, la inviolabilidad de la propidad privada y la reforma laboral. Destruye el aparato productivo y beneficia a los amigos del Presidente”, cuestionó el peronista Mario Manrique.

Es una ley a la medida de Peter Thiel (el magnate dueño de Palantir), pero mucho más, porque pueden entrar todos los demás. Transforma a la Argentina en un enclave colonial”, apuntó Néstor Pitrola, del Frente de Izquierda.

Entrada la noche, en el oficialismo tenían la confianza en reunir los votos aunque calculaban un resultado más justo que en el acuerdo con los holdouts, tal como sucedió.

Juan Schiaretti había avisado temprano que junto con los otros cinco diputados cordobeses no avalarían el proyecto. “Sólo beneficia a grandes corporaciones en detrimento de otras actividades productivas que siguen soportando impuestos injustos”, argumentaron en un comunicado. El panorama para La Libertad Avanza también asomaba menos holgado por la tensión con algunos aliados, como los legisladores misioneros de Innovación: no todos dieron quórum y no garantizaban el apoyo al Súper RIGI.

La sesión de este miércoles comenzó con lo justo y sin sobrarle nada al oficialismo, que consiguió el quórum cuando el designado vocero presidencial, Adrián Ravier, se sentó en su banca a sólo un minuto de que venciera el plazo para reunir el número de 129 diputados que exige el reglamento.

Tras arrancar el debate, el pampeano presentó la renuncia a su banca y juró su reemplazante Martín Matzkin, cercano a Patricia Bullrich, quien asistió a la asunción, todo en un trámite exprés porque la presentación de Ravier ingresó a la mesa de entradas cuando los diputados de la oposición comenzaban a tomar posiciones.

Más allá de este dato, la sesión está cruzada por la compleja situación judicial del jefe de Gabinete, que tensionó la relación entre el oficialismo y los aliados en ambas cámaras y empujó a la oposición crítica a impulsar el pedido de interpelación con moción de censura.

En el arranque de la sesión, Myriam Bregman insistió para incluir sobre tablas el pedido de interpelación con moción de censura del jefe de Gabinete. La iniciativa quedó lejos de alcanzar los tres cuartos de los votos, la mayoría requerida por tratarse de un apartamiento del reglamento. La votación finalizó 104 votos a favor y 125 en contra.

Luego hizo otro intento Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica, quien propuso emplazar el tratamiento en comisión de un paquete de proyectos vinculados con Adorni, pero tampoco prosperó porque obtuvo 122 votos a favor y 108 en contra, sin alcanzar los tres cuartos.

La discusión continuará la próxima semana cuando se inicie el debate en comisión. La oposición cercana al oficialismo parece decida a avanzar con el pedido de interpelación, la escala previa a la moción de censura y el desplazamiento del funcionario.

Fuente Clarin

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