Los diputados Ritondo y De Andreis ingresaron 16.57 a la sede de gobierno; allí los esperaban Santilli y los primos Menem; la instrucción que impartió el expresidente a sus emisarios y el diagnóstico económico del Gobierno
Alas 16.54, cuando quería salir el sol sobre la Plaza de Mayo después de la lluvia de este jueves, el diputado nacional y secretario general de Pro, Fernando de Andreis, también mano derecha del expresidente Mauricio Macri, arribó a Balcarce 50.
Mientras hacía tiempo en la explanada y se ponía el saco sobre la camisa blanca sin corbata -característica del partido que gobernó la Argentina entre 2015 y 2019-, llegó Cristian Ritondo, jefe de la bancada en la Cámara baja y referente de ese espacio en la Provincia. Se dieron un abrazo e ingresaron a pie a la Casa Rosada, a las 16.57.
Adentro, a los emisarios de Macri los esperaron los delegados de la secretaria de la Presidencia y titular de La Libertad Avanza, Karina Milei: el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el titular de Diputados, Martín Menem; y el subsecretario de Relaciones Institucionales, Eduardo “Lule” Menem.

Esto para la segunda reunión entre los dirigentes de La Libertad Avanza (LLA) y sus principales socios, en estos acercamientos iniciales que buscan restablecer los mejores momentos de la relación y confluir hacia la Presidencial de 2027. El primer cara a cara había sido hace dos semanas, tras un llamado entre la hermana presidencial y Macri.
La mesa de este jueves arrancó a las 17 y duró aproximadamente dos horas. Al concluir, tanto Ritondo como De Andreis confirmaron que buscan un acuerdo “en todo el país” con el Gobierno. Aseguraron asimismo que hicieron un punteo para evaluar la situación en 17 distritos y que no incluyeron ninguno de los que administra Pro.
Según pudo saber LA NACION, el encuentro se inició con un chiste de Ritondo -”¡cómo nos hicieron laburar ayer!”, en relación con la sesión maratónica en Diputados- y después coordinó Santilli, café de por medio.
Ante la consulta de este medio sobre si la primera exigencia fue que LLA respete las provincias donde gobierna Pro, De Andreis respondió: “No nos vamos a sentar a poner ese tipo de condiciones. El repaso que hicimos fue de los distritos donde Pro no gobierna. Para las candidaturas falta muchísimo. No hablamos de ninguno de los distritos donde gobierna Pro”.
En la previa al mitin, De Andreis contó el pedido de Macri: “Que hagamos todos los esfuerzos posibles para blindar el cambio en la Argentina y que no vuelva el kirchnerismo”.
“Sin dudas”
Por su parte, Ritondo acotó al terminar, frente a la prensa acreditada, que “sin dudas” podrían ir juntas ambas fuerzas tanto donde gestiona Pro como donde no. “La lógica es ir en alianza en todo el país”, afirmó el jefe de la bancada amarilla en Diputados, que recordó también que ellos todavía tienen acuerdos con el radicalismo. “Hicimos un repaso del territorio sin definir candidatos”, acotó.
Pese a esto, LLA quiere que Pro apoye la reelección de Milei; y los amarillos pretenden de mínima conservar la hegemonía en la Ciudad.
Ayer, Pro hizo otra muestra de fidelidad cuando apoyó en Diputados dos proyectos importantes para Javier Milei: la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA) e Inocencia fiscal II. Hoy, en la Cámara alta dio aval a los candidatos del Gobierno para llenar las vacantes judiciales.

En un momento en que el oficialismo volverá a buscar apoyos para suprimir las PASO 2027, Ritondo evitó ser tajante y dijo que Pro esperará saber qué posición toma el Senado (la cámara de origen) para luego definir la postura del partido en Diputados, donde tiene 12 bancas.
“Las PASO no tienen ni todo en contra, ni todo a favor. Milei y Macri han sido resultado de la PASO; pero sabemos que tienen un costo, que la población tendría que ir a votar seis veces si además hay PASO provinciales, y que son un gasto elevado. No hemos tomado una postura definitiva. Depende del debate interno que tengamos y de ver en el Senado cómo avanza”, comentó Ritondo y De Andreis acotó: “La influencia de Pro está en Diputados”.
Los dirigentes hablaron con Macri antes de entrar a Rosada y lo volverían a llamar después.
En el cara a cara, Santilli dijo que los datos de inflación futura “vienen bien” (o sea, a la baja), ahondó sobre las cifras de crecimiento y repasó el anuncio de créditos hipotecarios que encabezó ayer el ministro de Economía, Luis Caputo.
A esta altura, en Pro conviven dirigentes más y menos tendientes a confluir con el Gobierno. Fuentes al tanto refieren que Macri está dispuesto a “agotar todas las instancias” para “blindar el cambio” y “no volver al péndulo” que le ocurrió a él mismo en 2019, cuando no pudo reelegir.
Sin embargo, su exministro de Hacienda, Hernán Lacunza, se mueve como candidato para disputarle a Milei. Como contracara, en la Ciudad hace lo propio la karinista Pilar Ramírez, que hoy estuvo con los hermanos en la secundaria ORT.

Los que conocen a Macri refieren que insiste con que el Gobierno muestre gestos que ayuden a recuperar la confianza perdida tras una catarata de desaires de parte del oficialismo: desde las vueltas para aprobar ficha limpia, pasando por el acuerdo entre LLA y el peronismo que los dejó sin lugar en la Auditoría General de la Nación, hasta el que también les impidió la presidencia de la Bicameral de Inteligencia. En el Gobierno, asimismo, habían caído mal posiciones de Macri, sobre todo aquellas en las que pidió que movieran a Manuel Adorni de su cargo como jefe de Gabinete, cuando el Presidente y su hermana lo sostenían.
Aquellos que abrevan a un acuerdo en Pro consideran que lograr la unidad entre ambos espacios le daría más estabilidad al programa económico. Al contrario que referentes de la Casa Rosada -sobre todo ligados a Karina Milei, que creen que los fundamentos del plan están intactos y que no habrá cimbronazos-, en Pro repiten las consecuencias que creen que habría si aparecen indicios de que la oposición está competitiva.
“El peronismo está vivo, sabemos la flexibilidad que tiene para juntarse y medir mínimo 30 puntos. Eso puede ser letal en la previa de una elección porque los mercados empiezan a moverse y te hacen entrar en un espiral de crisis”, advierten los amarillos, que en carne propia vivieron los efectos de ese viraje ciudadano.
Por Paula Rossi
Fuente Lanacion

