Bolsonaro reunió una marea amarilla para ganarle a Lula y emprender el cambio en Brasil

Bolsonaro reunió una marea amarilla para ganarle a Lula y emprender el cambio en Brasil

El candidato opositor y el presidente Lula encaran la recta final de la campaña en Brasil en empate técnico con leve ventaja para el candidato del PL

SAN PABLO.– El senador y candidato presidencial Flavio Bolsonaro, 45 años, pisa el acelerador en la recta final de la campaña para los reñidos comicios del día 25 en Brasil. El ultraderechista ha reunido este domingo una multitud amarilla con trazos verdes, los colores de la bandera, en la avenida Paulista de São Paulo, la misma que hace siete días llenó una marea roja liderada por su rival, el presidente Luiz Inacio Lula da Silva, 80 años.

“Vamos a pasar esa página triste. Nos faltan siete días para librar a Brasil del Partido de los Trabajadores”, proclamó el senador. Bolsonaro, hijo del expresidente encarcelado por un intento de golpe de Estado, sigue como favorito tras ganar la primera vuelta. Los sondeos apuntan a un empate con leve ventaja para el opositor.

Partidarios del senador de derecha y candidato presidencial del Partido Liberal (PL), Flavio Bolsonaro, asisten a un mitin en la Avenida Paulista de São Paulo, Brasil
Partidarios del senador de derecha y candidato presidencial del Partido Liberal (PL), Flavio Bolsonaro, asisten a un mitin en la Avenida Paulista de São Paulo, BrasilMIGUEL SCHINCARIOL – AFP

Ambos protagonizaron anoche un esperadísimo cara a cara televisado.

A Bolsonaro lo han flanqueado en el mitin los otros dos grandes triunfadores de la primera vuelta, el gobernador de São Paulo, Tarcisio de Freitas, y el diputado más votado, Nikolas Ferreira.

Bolsonaro prometió de nuevo que su padre le acompañará en la toma de posesión, el 5 de enero. “Verán a Jair Bolsonaro colocar la banda presidencial a su hijo”. Incluso si gana, no está claro que fórmula usará para excarcelarlo a tiempo. También ha dicho que nombrará hombres y mujeres para las cuatro vacantes que se abren en el Tribunal Supremo.

“Estoy aquí para apoyar a Flavio y para sacar al PT del poder”, explica Bruno Paes, 29 años, analista de desempeño en el centro que el París Saint-Germain tiene en São Paulo para descubrir talentos del fútbol brasileño. “Quiero que reduzca impuestos porque no soy rico, pero, si Dios quiere, lo conseguiré”.

El empresario Atila Monteiro, 63 años, viene a “defender los valores de la familia”, porque está a favor “de menos Estado y más empresarios” y porque considera al PT “una gran mentira”.

Los ingenieros agrónomos Amanda y Marcos, ambos de 40 años, han venido desde Mandurí, a 320 kilómetros. Ella explica que apoya Bolsonaro porque quieren “una salud pública al nivel del Einstein [el mejor hospital del país] y poder caminar tranquilamente por cualquier ciudad a cualquier hora”.

Partidarios del senador de derecha y candidato presidencial del Partido Liberal (PL), Flavio Bolsonaro, asisten a un mitin en la Avenida Paulista de São Paulo, Brasil
Partidarios del senador de derecha y candidato presidencial del Partido Liberal (PL), Flavio Bolsonaro, asisten a un mitin en la Avenida Paulista de São Paulo, BrasilAndre Penner – AP

Bolsonaro y sus aliados en la derecha convocaron a las familias y a los patriotas a comparecer en el acto. Desde que ganó la primera vuelta por 1,8 puntos a Lula, advierte a sus seguidores de que no se confíen porque “el partido solo acaba cuando cierran la última urna”. Quedan siete días. Los sondeos pronostican un empate técnico con Bolsonaro por delante y Lula recortando distancia.

Por un motivo u otro, ninguno de los presidenciables compareció a los debates electorales previos. El de esta noche lo organiza el canal Band y se celebra en São Paulo. Cualquier error grave de uno u otro podría sentenciar este duelo, el más ajustado de la historia de Brasil, algo que, por otro lado, casi se ha convertido en norma en muchos países. El sprint final está marcado por las denuncias del equipo de Lula de que las plataformas de Meta —Facebook, Instagram y WhatsApp— han favorecido a Bolsonaro en la campaña.

Bolsonaro se presenta en esta carrera presidencial como la encarnación del cambio, con el argumento de que Brasil ya está cansando de Lula y con ataques sistemáticos al veterano presidente, al que acusa de arruinar el país.

Lula y el PT azuzan el miedo a un regreso de los Bolsonaro al poder y a los peligros que apareja para la democracia y las conquistas sociales. Este domingo por la tarde, el cantante Caetano Veloso ha convocado un acto en defensa de la democracia en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro.

Los seguidores de Bolsonaro y los de Lula están en una intensa carrera por atraer nuevos votos entre un electorado dividido en dos bloques que se aferran a su voto y un mero 1% de indecisos. Libran esa gran batalla en el terreno de los abstencionistas, 33 millones que no ejercieron su derecho en la primera vuelta. Los candidatos están entregados a cortejar a los adolescentes de 16 y 17 años y los mayores de 70, que a diferencia del resto no están obligados a votar.

El empresario José Dantas, de 40 años, que fabrica utensilios de cocina, detalla en la marcha de São Paulo su visión apocalíptica de la coyuntura. Ve a “Brasil rumbo a la decadencia y a la miseria total” por culpa de “un régimen narcocomunista que tiene a Lula de jefe”. Recuerda la pobreza que marcó su infancia en el Nordeste y lamenta que sus compatriotas “estén perdiendo el trabajo, sus casas y hasta el derecho a soñar”.

El derechista Bolsonaro busca más apoyo para ganar con holgura su primer mandato –promete que el único– y excarcelar a su padre. Y el izquierdista, con el sueño de protagonizar una épica remontada que le dé un cuarto mandato no consecutivo.

Simpatizantes del senador de derecha y candidato presidencial del Partido Liberal (PL), Flavio Bolsonaro, sosteniendo una enorme bandera brasileña
Simpatizantes del senador de derecha y candidato presidencial del Partido Liberal (PL), Flavio Bolsonaro, sosteniendo una enorme bandera brasileñaMIGUEL SCHINCARIOL – AFP

Si gana dentro de una semana, Bolsonaro pretende declarar la guerra al narcotráfico, según recalcó en una entrevista el viernes con OGlobo. También afirmó que no “tiene en el radar” nombrar a su padre, Jair Bolsonaro, para un cargo en caso de alcanzar la Presidencia y descartó de manera tajante que pretenda nombrar canciller a su hermano Eduardo, instalado en Texas, Estados Unidos, y condenado en Brasil por obstrucción a la justicia.

El candidato de la derecha brasileña, y el preferido por los mercados financieros, pide a los brasileños una oportunidad. En la citada entrevista, afirmó que solo promete aquello que puede cumplir. Y, acto seguido, se comprometió a “colocar dinero de nuevo en los bolsillos de los brasileños” y a “devolverles seguridad”.

Por Naiara Galarraga

Fuente Lanacion

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