Balotaje en Perú: Keiko Fujimori y Roberto Sánchez compiten por imponer modelos opuestos de gobierno

Balotaje en Perú: Keiko Fujimori y Roberto Sánchez compiten por imponer modelos opuestos de gobierno

Los sondeos vaticinan un empate técnico. Hay un gran porcentaje de indecisos.

Keiko Fujimori o Roberto Sánchez. Derecha tradicional vs. izquierda combativa. Perú decidirá en el balotaje de este domingo el rumbo ideológico que tomará el noveno presidente en la última década de un país atravesado por una grave crisis política.

No hay un amplio favorito. Los sondeos vaticinan un empate técnico y un importante número de indecisos. Ambos representan dos modelos opuestos y solo comparten un rasgo en común: un elevado porcentaje de rechazo de los votantes peruanos.

Quien gane la segunda vuelta asumirá el poder el 28 de julio próximo, en medio de una creciente crisis de credibilidad e inestabilidad institucional que acabaron con siete presidentes en los últimos diez años.

Keiko Fujimori, en su cuarto intento

Keiko Fujimori, candidata de Fuerza Popular, tiene como credencial una extensa carrera política y haber ganado la primera vuelta del 15 de abril con poco más del 17% de respaldo, un porcentaje ínfimo que grafica la enorme dispersión de votos en una ciudadanía cada vez más alejada de sus políticos. Detrás la siguió Roberto Sánchez, postulante de Juntos por el Perú, con solo 12%.

Los peruanos la conocen bien, desde que se convirtió en “primera dama” de un país gobernado por su padre, el fallecido presidente devenido en dictador Alberto Fujimori, en los violentos años 90. Tenía solo 19 años.

Keiko Fujimori, candidata presidencial del partido Fuerza Popular, saluda a sus simpatizantes en Lima el sábado 9 de mayo de 2026. (Foto: Guadalupe Pardo/AP)
Keiko Fujimori, candidata presidencial del partido Fuerza Popular, saluda a sus simpatizantes en Lima el sábado 9 de mayo de 2026. (Foto: Guadalupe Pardo/AP)

Tras la caída del caudillo de ascendencia japonesa, se lanzó de lleno a la política. Hoy es una de las figuras más polémicas del país.

“Yo nunca voy a elogiar la criminal dictadura de su padre. Pero, en este contexto, el mal menor es Keiko Fujimori”, dijo desde el centro político Pedro Cateriano, expresidente del consejo de ministros durante los gobiernos de Martín Vizcarra y Ollanta Humala.

A los 51 años, buscará llegar a la Casa de Pizarro en su cuarto intento. Ya fue derrotada en el balotaje de las anteriores tres elecciones presidenciales. En los últimos comicios denunció fraude tras perder por solo 4000 votos. De romper el maleficio, se convertiría en la primera mujer en ser electa por el voto directo en Perú.

Hasta ahora, Dina Boluarte (2022-2025) es la única mujer en gobernar el país, pero asumió el cargo en su calidad de vicepresidenta del destituido expresidente Pedro Castillo.

Keiko Fujimori luchó durante años contra el estigma de ser procesada por corrupción. Estuvo en prisión preventiva durante casi un año y medio entre 2018 y 2020. Pero llegó a estas elecciones con una sentencia del Tribunal Constitucional que la exculpó de toda responsabilidad en una causa abierta por la financiación irregular de sus campañas electorales.

Con propuestas de “mano dura” en un país de creciente criminalidad, reivindica un modelo neoliberal y conservador, así como la gestión de su padre, una de las figuras más denostadas de la política peruana.

Sus detractores la acusan de manejar a su antojo el Congreso, donde su Fuerza Popular mantuvo una enorme influencia en los últimos años. El Poder Legislativo ha sido el responsable de la destitución de los últimos siete presidentes. Allí, los votos del fujimorismo fueron claves para el éxito de estos procesos.

“Ya controla el Congreso, el Tribunal Constitucional, la Junta Nacional de Justicia y la Fiscalía. Si llega al gobierno prácticamente estaríamos viviendo en una ‘democracia autoritaria’“, dijo a TN el activista Ageo Ramírez, uno de los representantes del llamado Frente de Colectivos surgido de las protestas de la Generación Z que jaquearon al país el año pasado.

Para Ramírez, de 26 años, Keiko Fujimori representa “la corrupción en dinastía. Ella no tiene antecentes laborales. Solo ha sido congresista o primera dama. No tiene otro registro laboral”, afirmó.

La hija de Alberto Fujimori, egresada en Administración de Empresas en la Universidad de Boston, llegó al Congreso en 2005. Desde entonces tejió una carrera que la situó en el primer plano del poder político.

“Ella representa el voto de la derecha principalmente y la continuidad del modelo económico vigente en Perú”, dijo a TN la analista Urpi Torrado, gerente general de la consultora Datum Internacional.

Roberto Sánchez busca devolverle el poder a la izquierda

Roberto Sánchez está ubicado en el extremo ideológico opuesto.

A los 57 años, busca devolverle el poder a la izquierda, tres años y medio después de la destitución del expresidente Pedro Castillo, hoy condenado a 11 años de cárcel por conspiración.

El candidato de Juntos por el Perú no solo fue su ministro de Comercio Exterior y Turismo. También reivindica su gestión y promete que indultará al exmandatario si llega al gobierno.

Así, en campaña, hizo todo lo posible para identificarse con Castillo. Para ello, adoptó el típico “sombrero chotano” que hizo famoso al exmandatario durante sus recorridos por todo el país. Se trata de un símbolo de la identidad y la cultura campesina en los Andes peruanos.

El candidato izquierdista Roberto Sánchez con su tradicional sombrero chotano. (Foto: Alessandro Cinque/REUTERS)
El candidato izquierdista Roberto Sánchez con su tradicional sombrero chotano. (Foto: Alessandro Cinque/REUTERS)

“Sánchez recoge el voto anti-Keiko y otro que busca un cambio de modelo económico, de Constitución y de redistribución de la riqueza. Ha tratado de representar a los votantes de Pedro Castillo. Incluso se autodenomina su sucesor para continuar lo que él no pudo”, dijo Torrado.

El candidato de la izquierda peruana es un psicólogo de extensa trayectoria política. Nacido en la localidad agrícola de Huaral, a unos 80 km de Lima, fue gerente de Desarrollo Social en la Municipalidad Provincial de Huaral y gerente de Capital Humano en la Municipalidad Distrital de San Borja. Además, desde 2021, es congresista.

Después, desde el Partido Humanista, se incorporó al gobierno de Castillo y fue uno de sus ministros más cercanos.

Pero también, como le pasó a su rival, está acosado por denuncias judiciales.

La fiscalía pidió más de cinco años de prisión en su contra por “declarar información falsa” ante el organismo electoral sobre aportes a su campaña entre 2018 y 2020. En concreto, se lo acusa de ocultar más de 57.000 dólares.

En su diálogo con TN, Ageo Ramírez dijo que Sánchez es “alguien oportunista y que se aprovecha del populismo. La opción es elegir entre alquien que puede tener el poder absoluto y darle más poder o a un presidente al que se puede ´vacar´ (destituir), ponerle límites y tener un ejercicio ciudadano. El mal menor sería Sánchez“, afirmó.

Además, aseguró: “No tiene mayoría parlamentaria ni el control de otros poderes. Ahí hay un balance”.

Ahora, el heredero de Castillo buscará unir el voto del campesinado más postergado que respaldó al destituido presidente en las elecciones de 2021 y que salió a las calles para defenderlo tras su derrocamiento durante las violentas protestas reprimidas por la policía que causaron decenas de muertos entre diciembre de 2022 y enero de 2023.

Fuente: TN

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