La decisión del Banco Central paraguayo encendió alertas por la situación patrimonial de la entidad, que, además, administra fondos públicos por unos 850 millones de dólares.
La decisión del Banco Central de Paraguay de iniciar un procedimiento de resolución sobre el ueno bank encendió señales de alerta en el sistema financiero del vecino país. La medida se tomó luego de detectar una insuficiencia en su índice de solvencia y derivó en la renuncia del presidente del organismo emisor, Carlos Carvallo.
La entidad justificó la intervención con la necesidad de atender la situación de manera ordenada, proteger a los depositantes y preservar la estabilidad financiera. Además, anunció que la Superintendencia de Bancos designará interventores para verificar la situación patrimonial de la institución.
La decisión genera preocupación por la dimensión de ueno bank, que pertenece mayoritariamente al Grupo Vázquez y cuenta con cerca de 3 millones de clientes. Además, administra alrededor de 850 millones de dólares en fondos públicos, una cifra que agrega relevancia al procedimiento iniciado por las autoridades.
Renunció el presidente del Banco Central
La resolución también tuvo consecuencias en la conducción del Banco Central. Carvallo confirmó que presentó su renuncia, aunque aclaró que permanecerá en funciones mientras se define su participación en el proceso.
«Dar un paso al costado creo que es una contribución para aminorar los ruidos», sostuvo durante una conferencia de prensa. También explicó que todavía debe conversar con sus colegas para determinar si su continuidad resulta necesaria para garantizar el desarrollo del procedimiento.
Cuestionamientos a la supervisión del banco
La situación de ueno bank ya estaba bajo escrutinio en los últimos meses. Varios integrantes del Senado paraguayo habían reclamado cambios en la cúpula del Banco Central, luego de cuestionar un informe sobre la entidad por considerarlo incompleto.
En medio de ese escenario, la resolución abre interrogantes sobre la situación patrimonial del banco y los controles que se realizaron antes de adoptar la medida.
De todos modos, el Banco Central buscó llevar tranquilidad y aseguró que se trata de un caso puntual, que no representa una situación generalizada del sistema financiero paraguayo.
La prioridad, según remarcó el organismo, será garantizar la protección de los depositantes y determinar el estado real de la entidad.
Fuente Mdzol
