«El encuentro» de Gabriela Mistral
Le he encontrado en el sendero.No turbó su ensueño el aguani se abrieron más las rosas.
Le he encontrado en el sendero.No turbó su ensueño el aguani se abrieron más las rosas.
¿Eva era rubia? No. Con negros ojos vio la manzana del jardín: con labios rojos probó su miel; con labios
Amiga, mi larario esta vacío: desde que el fuego del hogar no arde, nuestros dioses huyeron ante el frío;
Oh mar, enorme mar, corazón fiero De ritmo desigual, corazón malo, Yo soy más blanda que ese pobre palo Que
Eres invulnerable. ¿No te han dado los números que rigen tu destino certidumbre de polvo? ¿No es acaso tu irreversible
I Como la lluvia copiosa sobre el suelo, como rayo de sol sobre la planta, como cota de acero sobre
Agradezcamos la duda que nos obliga a elegiry por que ella nos ayudacuando hay que decidir.
Tantas veces canté tu profundoVacío de teatro,Que hace del hombre gárgola indefensaEn la turbia plenitud de las aurorasPero no dije