«Confesión» de Discepolo y Amadori
Fue a conciencia pura,que perdí tu amornada más que por salvarte.Hoy me odias….. y yo felizme arrincono pa´ llorarte.
Fue a conciencia pura,que perdí tu amornada más que por salvarte.Hoy me odias….. y yo felizme arrincono pa´ llorarte.
Poco a poco y también mucho a muchome sucedió la viday qué insignificante en este asunto:estas venas llevaronsangre mía que
Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito,repitiendo todos los días los mismos trayectos,quien no cambia de marca, no
Cuando éramos niñoslos viejos tenían como treintaun charco era un océanola muerte lisa y llanano existía.
La PRINCESA está triste… qué tendrá la princesa?Los, suspiros se escapan de su boca de fresaque ha perdido la risa,
Bajo la calma del sueño, calma lunar de luminosa seda, la noche como si fuera el blanco cuerpo del silencio,
Cabe una rama en flor busqué tu arrimo. La dorada serpiente de mis males circuló por tus púdicos cendales con
Por cima de la montaña que nos sirve de frontera, te envía un alma sincera un beso y una canción;