¿Por qué cuando alguien estornuda decimos ‘¡Jesús!’?
Los egipcios y los griegos creían que los estornudos eran una advertencia divina.
Los egipcios y los griegos creían que los estornudos eran una advertencia divina.
Según cuentan Horacio en una de sus «Odas» y Cicerón, en sus «Tusculanas», Damocles era cortesano de Dionisio I,
Frase que habría difundido el comediógrafo español Eusebio Blasco, con motivo de la respuesta de un señor llamado Sáinz Pardo,
En la época de la Reconquista, Fernando III, el Santo, contó con la ayuda de un noble caballero para asistirle
Es obvio que un felino calzado de guantes no podría lograr capturar ninguna presa.
Cuenta la leyenda (¿o la historia?) que un herrero obtuvo cierta vez, a través del pedido de un permiso especial
Antiguamente, en los interrogatorios judiciales, era de fórmula realizar cuatro preguntas al imputado: ¿tenemos salud?, ¿tenemos ingenio?, ¿tenemos amores? y