En un ensayo con 12.670 hombres de entre 50 y 74 años, el test identificó el 90% de los tumores clínicamente significativos o agresivos sin incrementar la cantidad de seguimientos innecesarios
Una prueba de sangre desarrollada por el Instituto Karolinska podría detectar más cánceres de próstata de alto riesgo desde etapas tempranas. En un estudio con 12.670 hombres de entre 50 y 74 años, el análisis “Stockholm3″ identificó el 90% de los casos agresivos, frente al 74% de la prueba tradicional, sin aumentar los seguimientos.
El resultado adquiere peso por lo que ocurrió después de la evaluación inicial. Durante dos años de seguimiento a través de los registros nacionales de cáncer, 443 hombres recibieron un diagnóstico de cáncer de próstata clínicamente significativo o agresivo, lo que permitió medir cuántos casos habían pasado inadvertidos en la primera detección.
Según el Instituto Karolinska, el trabajo se publicó en Annals of Internal Medicine y se apoyó en el estudio poblacional STHLM3-MRI. Todos los participantes se sometieron tanto al análisis Stockholm3 como a la prueba de PSA.
Stockholm3 detectó más tumores agresivos sin aumentar los falsos altos riesgos ni los seguimientos innecesarios (Imagen Ilustrativa Infobae)
Stockholm3 detectó más tumores agresivos sin ampliar los falsos altos riesgos
La diferencia central entre ambos métodos estuvo en la capacidad para localizar los tumores más peligrosos. El estudio mostró que Stockholm3 detectó nueve de cada 10 cánceres agresivos, mientras que el PSA encontró poco menos de tres de cada cuatro.
La investigación también comparó el costo clínico de esa mayor sensibilidad. La proporción de hombres clasificados erróneamente como de alto riesgo fue similar con ambas pruebas, de modo que el mejor rendimiento de Stockholm3 no se tradujo en un aumento de derivaciones o procedimientos innecesarios.
La investigadora Thorgerdur Palsdottir, del Departamento de Epidemiología Médica y Bioestadística del Instituto Karolinska, resumió el problema que busca resolver la detección precoz: “El principal reto en la detección precoz del cáncer de próstata no es solo encontrar más casos, sino identificar los cánceres que son realmente peligrosos”.
Palsdottir añadió que “nuestros resultados demuestran que Stockholm3 identifica significativamente más casos de cáncer agresivo que el PSA, sin aumentar el número de seguimientos innecesarios”.
Los investigadores advirtieron que aún se necesita un seguimiento más prolongado para medir el impacto de Stockholm3 en la mortalidad y los resultados clínicos (Imagen Ilustrativa Infobae)
El cáncer de próstata no siempre da síntomas al inicio
El cáncer de próstata comienza como una proliferación de células en la próstata, una pequeña glándula situada debajo de la vejiga que produce parte del líquido del semen. De acuerdo con la información clínica citada de Mayo Clinic, es uno de los tipos de cáncer más frecuentes en hombres y a menudo se detecta de forma temprana.
Ese diagnóstico precoz amplía las opciones terapéuticas. Los tratamientos pueden incluir cirugía, radioterapia o vigilancia estrecha para observar si el tumor progresa.
El problema es que en sus primeras etapas puede no causar síntomas. Cuando aparecen, pueden incluir sangre en la orina, sangre en el semen, necesidad de orinar con mayor frecuencia, dificultad para iniciar la micción y levantarse varias veces por la noche para orinar.
Si la enfermedad se disemina fuera de la próstata, pasa a considerarse cáncer metastásico, avanzado o en etapa cuatro. En esa fase pueden aparecer fuga accidental de orina, dolor de espalda, dolor óseo, disfunción eréctil, cansancio intenso, pérdida involuntaria de peso y debilidad en brazos o piernas.
Para los autores del estudio, la utilidad potencial de un análisis más preciso está en reducir los casos graves que hoy se escapan de la detección inicial. “Estos resultados apuntan a un posible cambio en la forma en que se pueden realizar las pruebas de detección del cáncer de próstata. Un análisis de sangre más preciso podría permitir la detección temprana de la enfermedad agresiva, al tiempo que reduciría el número de exámenes y procedimientos de seguimiento innecesarios”, dijo Palsdottir.
Los investigadores advirtieron que todavía hace falta un seguimiento más prolongado para establecer con precisión el efecto de este método sobre la mortalidad y sobre los resultados clínicos a largo plazo.
Fuente Infobae

