En la Casa Rosada cayeron bien sus declaraciones y aseguran que “todo marcha acorde al plan”. La mesa chica todavía la impulsa para competir por la Jefatura de Gobierno, aunque admite que no es la opción que más le interesa. En paralelo, el oficialismo negocia con el PRO y analiza distintas variantes para evitar una pelea que complique la reelección presidencial.
Las declaraciones de Patricia Bullrich sobre una eventual candidatura en la Ciudad de Buenos Aires cayeron bien en el Gobierno y reactivaron las discusiones internas sobre el armado porteño y la fórmula presidencial de 2027. “Todo marcha acorde al plan”, expresan en Nación.
La mesa chica de la Casa Rosada insiste en que quiere que la jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado compita por la Jefatura de Gobierno. En Balcarce 50 consideran que es la dirigente oficialista con mayor volumen electoral para enfrentar al PRO en su principal distrito, aunque reconocen que esa alternativa no es la que más entusiasma a Bullrich.
“Patricia en la Ciudad arrasa. Sería ideal, pero no quiere”, sostienen fuentes oficiales. La lectura es que su nivel de conocimiento, su trayectoria porteña y su identificación con una parte del electorado que acompañó a Juntos por el Cambio podrían permitirle a La Libertad Avanza disputar el control del distrito sin depender de un candidato nuevo.
Bullrich aseguró en TN que podría competir y que se tiene “una fe bárbara”, aunque subordinó cualquier definición a la decisión de Javier Milei. También insistió en que el oficialismo debería alcanzar un acuerdo con el PRO, la UCR y otros sectores para ampliar la base electoral del Gobierno.
En el entorno de la exministra relativizan que sus declaraciones hayan anticipado una decisión. “No lo dijo por nada en particular”, explican. Cerca de la senadora aclaran que la Jefatura de Gobierno es una posibilidad, al igual que permanecer en el Senado o asumir otro rol dentro del esquema oficialista.
“La jefatura de Gobierno no va al tacho, pero tampoco es lo que más le interesa”, agregan. En el bullrichismo resumen su posición con otra definición: “Va a estar donde el Presidente la necesite”. Por eso no cierran ninguna alternativa, pero evitan presentar la competencia porteña como el destino ya acordado.

La discusión excede a la Ciudad. En distintos despachos de la Casa Rosada vuelven a mencionar a Bullrich como una de las principales opciones para acompañar a Milei en la fórmula presidencial de 2027. En esas filas consideran que puede aportar estructura, votos del electorado que antes respaldó al PRO y una figura con capacidad para defender la gestión durante la campaña.
La posibilidad convive con las tensiones que atravesaron la relación entre Bullrich y Karina Milei durante los últimos meses. La senadora se diferenció públicamente de la Casa Rosada por el caso del exjefe de Gabinete Manuel Adorni y por el retiro del pliego de la jueza María Verónica Michelli.
En otros despachos mantienen una evaluación más crítica. Consideran que la exministra “se adelantó” al fijar una postura diferente de la del Ejecutivo en temas sensibles. “Desautorizó al Presidente y eso queda marcado puertas adentro”, sostienen fuentes cercanas a la conducción política.
A esos episodios se sumó el traspié con el paquete de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. Varios funcionarios responsabilizaron a Bullrich por no haber garantizado los votos antes de llevar la iniciativa al recinto y por la postergación del tratamiento en el Senado.
El entorno de la legisladora rechazó esa lectura y apuntó a los cambios de último momento que promovió el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger. La disputa expuso problemas de coordinación entre la Casa Rosada, el bloque oficialista y las áreas técnicas que participaron en la redacción.

La primera línea del Gobierno impulsó durante las últimas semanas un operativo para bajar esas tensiones y recomponer el vínculo. “Milei le tiene mucha consideración y trabajamos en base a eso”, explican en Nación. El objetivo es evitar que los desacuerdos parlamentarios se conviertan en una fractura política antes del comienzo formal de la campaña.
En paralelo, el Ejecutivo todavía no definió su estrategia para la Ciudad. La Casa Rosada mantiene conversaciones con el PRO y con el jefe de Gobierno, Jorge Macri, aunque dentro de La Libertad Avanza persisten diferencias sobre la conveniencia de cerrar un acuerdo o presentar una candidatura propia.
Los sectores neutrales de la interna advierten que Milei prioriza la elección nacional por encima de la competencia porteña. “A Milei lo único que le importa es reelegir. Tener a los Macri en contra y que se vote desdoblado puede jugar muy en contra”, argumentan.
Una de las condiciones que analiza el oficialismo para alcanzar un acuerdo es que la Ciudad unifique su calendario con la elección nacional y que el PRO acompañe la candidatura presidencial de Milei. En la Casa Rosada quieren evitar que una fuerza de centro presente una opción competitiva que fragmente el voto no peronista.
“Si te oponen algún candidato de centro en la nacional, te pueden complicar la elección”, resumen en el Gobierno. La preocupación no pasa únicamente por el resultado porteño, sino por el impacto que una pelea abierta con el PRO y Mauricio Macri pueda tener sobre la reelección.
En el entorno de Karina Milei, sin embargo, todavía sostienen la intención de presentar un candidato propio, incluso si no se trata de una figura conocida. Creen que la marca de La Libertad Avanza y la imagen del Presidente permiten que cualquier postulante oficialista alcance al menos el balotaje porteño.
Fuente TN

