La agencia espacial de Estados Unidos anunció en Houston la tripulación de cuatro integrantes que ejecutará maniobras de encuentro y acoplamiento en órbita terrestre como ensayo previo al regreso de astronautas a la superficie lunar, y confirmó la difusión de material audiovisual no publicado junto con más de 11.500 archivos de Artemis II para uso científico
La NASA anunció en el Centro Espacial Johnson de Houston la tripulación de Artemis III, una misión destinada a ensayar el sistema que descenderá en la Luna y a ofrecer una actualización oficial sobre el estado y los avances del programa.
El equipo estará integrado por cuatro astronautas: el comandante Randy Bresnik; los especialistas de misión estadounidenses Adre Douglas y Frank Rubio, ambos de la Agencia Espacial de Estados Unidos; y el piloto italiano Luca Parmitano, de la Agencia Espacial Europea.
Durante la misión, la tripulación deberá completar maniobras clave en órbita terrestre. Entre ellas se prevé el primer acoplamiento entre la cápsula Orion y los sistemas de alunizaje desarrollados por la industria privada, una prueba considerada indispensable antes del retorno efectivo a la superficie lunar.
En paralelo, la agencia anticipó que difundirá imágenes y videos inéditos de Artemis II, la última misión lunar. La información formará parte del material oficial asociado a la documentación de la misión y al análisis de los datos recolectados. ¿Cómo ocurre este proceso?
Bajo coordinación de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA), se mantiene activo el trabajo de investigación vinculado a Artemis II, con foco en los efectos del vuelo espacial sobre la tripulación y en el procesamiento de muestras y archivos científicos.
El astronauta de Artemis II, Victor Glover, camina en una cinta de correr con un traje espacial conectado al Sistema de Descarga de Gravedad de Respuesta Activa de la NASA en el Centro Espacial Johnson de la NASA. Glover simula una caminata sobre la superficie de un planeta con un traje adaptado a la gravedad lunar. Los astronautas de Artemis II completaron esta y otras tareas con el traje antes del lanzamiento de su misión y pocos días después del aterrizaje, lo que permitió a los investigadores evaluar la rapidez con la que los cuerpos de las tripulaciones se adaptan a una gravedad diferente tras el alunizaje. Los resultados ayudarán a los científicos a comprender mejor cuánto tiempo después del aterrizaje las tripulaciones pueden completar tareas cruciales para la misión en la superficie de la Luna o Marte (NASA/Robert Markowitz)
Una vez procesados y anonimizados, los registros médicos, imágenes, videos y archivos de audio de Artemis II estarán a disposición de la comunidad científica mundial. La agencia publicará más de 11.500 archivos de imágenes y videos, junto a un centenar de grabaciones de audio destacadas para la investigación lunar y terrestre.
Muchos de estos materiales ya son de acceso público, pero la NASA trabaja en estandarizar formatos e incorporar información adicional, para facilitar la búsqueda y el análisis de datos mediante el sistema Planetary Data System.
Estos archivos no solo documentan la misión, sino que también proporcionarán modelos y procedimientos para abordar desafíos físicos y cognitivos en los futuros viajes a la Luna y para fortalecer la presencia humana en el satélite.
Un científico manipula los chips de órganos de AVATAR tras su viaje alrededor de la Luna a bordo de la nave Orion. Los chips contienen células de cada astronauta y se están preparando para un análisis detallado (NASA)
Los estudios actuales incluyen el seguimiento del estado de salud, el rendimiento físico y las respuestas inmunológicas de los astronautas, con el objetivo de comprender cómo se adapta el cuerpo humano tras un viaje al espacio y de aplicar esa evidencia a futuras misiones a la Luna y Marte.
Tras el amerizaje en el océano Pacífico del 10 de abril de 2026, especialistas iniciaron una fase intensiva de recolección de datos a Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, este último integrante de la Agencia Espacial Canadiense. Las pruebas contemplaron mediciones de presión arterial y frecuencia cardíaca, controles de salud ocular y evaluación del control motor, además de ejercicios físicos para medir la adaptación a la gravedad.
Las investigaciones abarcan también el estudio de marcadores inmunológicos. Se comparan muestras de sangre y saliva tomadas antes, durante y después de la misión para identificar efectos del entorno espacial en el sistema inmunitario, como la posible reactivación de virus.Los estudios buscan identificar cambios inmunológicos y señales de reactivación viral (REUTERS)
El seguimiento médico se completó 45 días después del aterrizaje, pero la observación de largo plazo de los astronautas continúa. Además, algunos miembros de la tripulación realizaron pruebas cognitivas y de destreza manual simulando acoplamientos espaciales, cuyo desempeño se registró mediante dispositivos de pulsera durante toda la misión.
Investigación biomédica avanzada tras Artemis II
En colaboración con el laboratorio Emulate en Boston, la NASA está analizando “chips de órganos” que llevaron células de médula ósea de los astronautas de Artemis II en el viaje alrededor de la Luna. Esta tecnología permite examinar en profundidad los efectos de la radiación y la microgravedad en la biología humana.
Los científicos comparan los chips que viajaron a bordo con los controles en la Tierra y con muestras sanguíneas, empleando técnicas de secuenciación genómica avanzada. Estos estudios podrían llevar al desarrollo de kits médicos personalizados para futuras misiones espaciales, mediante simulaciones previas de respuestas biológicas.
Los primeros resultados se presentarán en próximos congresos científicos, mientras continúa la revisión exhaustiva de todos los datos obtenidos.
Cómo será Artemis III
La NASA anunció en Houston la tripulación de Artemis III y confirmó que la misión ensayará el sistema de descenso a la Luna
La misión Artemis III fue reformulada: en lugar de ejecutar el primer alunizaje del programa, se concentrará en validar las maniobras de encuentro y acoplamiento.
En su comunicado oficial, la NASA precisó: “La misión pondrá a prueba las capacidades críticas de encuentro y acoplamiento entre la nave Orion y los sistemas comerciales de aterrizaje tripulado necesarios para llevar a los astronautas a la superficie lunar”. La agencia indicó que la operación funcionará como un ensayo general para futuras misiones orientadas a consolidar una presencia humana permanente en la Luna durante la próxima década.
En ese marco, la hoja de ruta de la NASA para el retorno de astronautas a la Luna incorporó en los últimos meses un cambio de enfoque. En febrero, Jared Isaacman, administrador de la agencia, anunció una reestructuración del cronograma de Artemis.
Según explicó, la intención es “aumentar la frecuencia de lanzamiento del cohete SLS de Artemis por parte de la NASA, con el objetivo de reducir el intervalo entre misiones de unos pocos años a unos 10 meses”. Entre Artemis 1 y Artemis 2 pasaron tres años y medio, pero el plan oficial apunta ahora a un esquema de operaciones más ágil.
Artemis III mantiene su despegue previsto para finales de 2027 desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida. La nave Orion volará montada sobre el cohete Space Launch System (SLS), cuya etapa central fue presentada recientemente como la “columna vertebral” del sistema. Esa sección reúne la mayor parte de la estructura y la potencia del vehículo e incluye los tanques de hidrógeno y oxígeno líquidos, el intertanque y la estructura frontal; además, fue trasladada desde Nueva Orleans a Florida para su integración final.
Fuente Infobae

