Un informe privado proyectó que el saldo marcará un máximo medido en dinero, aunque en relación al PBI estará aún por debajo de niveles previos. La influencia del nivel de actividad y la ayuda en el plano cambiario
En mayo, las exportaciones y la balanza comercial volvieron a marcar un récord histórico, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Frente a ello, los privados proyectan que 2026 va a culminar con un superávit comercial de USD 23.000 millones, lo que traera una mayor alivio en el plano cambiario para el Gobierno. Sin embargo, en relación al Producto Bruto Interno (PBI), el saldo favorable de divisas sería aún más de dos puntos porcentuales inferior a los saldos de 2006 y 2009.
El informe de la consultora Invecq, en base a datos oficiales, señaló que el saldo comercial de bienes resultó superavitario en USD 3.504 millones durante mayo, con exportaciones que alcanzaron USD 9.537 millones e importaciones por USD 6.033 millones. La diferencia respecto al mismo mes de 2025 fue de USD 2.897 millones y, al observar el acumulado anual, el resultado ascendió a USD 11.783 millones, casi USD 10.000 millones por encima del registro de 2025.
PUBLICIDAD

Ante estos números, en la consultora proyectaron que en caso de mantenerse la tendencia en los siete meses que restan del 2026, el año cerraría con un superávit comercial de USD 23.000 millones, una cifra históricamente elevada para la economía argentina. Y si bien se trata de un valor elevado en términos absolutos, medido como porcentaje del PBI (3,3%) queda por debajo de los máximos históricos registrados en los años 2006-2009 (cuando promedió 5,1% anual) y de los valores observados entre 2019 y 2021, en contextos de recesión o pandemia.
En el quinto mes del año, las ventas externas crecieron 34,4% interanual en valor durante mayo, impulsadas tanto por mejores precios (13,9% interanual) como por mayores cantidades (18,1% interanual). El rubro combustibles y energía se distinguió con un salto del 167,1% interanual, con volúmenes que aumentaron 78,5% y precios que subieron 49,9%, fenómeno atribuido al conflicto en Medio Oriente. Este segmento explicó el 45% del incremento anual de las exportaciones totales, y petróleo crudo lideró los subrubros del mes con USD 1.172 millones, superando a cereales, que sumaron USD 1.162 millones. El resto de los sectores también mostró expansión en cantidades frente a mayo de 2025.
Atado al nivel de actividad
En el plano importador, las compras externas retrocedieron 7% interanual debido a una caída de 13,6% en las cantidades, mientras que los precios subieron 7,6% interanual. Durante los primeros meses de 2026, las cantidades importadas descendieron en todos los rubros, con una retracción acumulada de 10,8%. Las disminuciones más marcadas correspondieron a combustibles y lubricantes (-38,8% interanual), piezas y accesorios para bienes de capital (-31,1% interanual), bienes de capital (-13,7%) y bienes intermedios (-3,1%). Todos los bienes vinculados a la actividad económica registraron retrocesos, a excepción de energía, un caso que se explica por el cambio estructural en la matriz local.
Invecq atribuyó esta caída generalizada en las importaciones a la dinámica de una actividad económica que alterna meses de expansión con otros de contracción, sin lograr consolidar una trayectoria de crecimiento sostenido. En marzo, el promedio móvil de tres meses —sin considerar intermediación financiera e impuestos netos de subsidios— se ubicó apenas 0,4% por encima del nivel de febrero de 2025. Los indicadores adelantados de abril y mayo anticiparon un mayor enfriamiento de la economía.
La UIA alertó que en mayo la actividad industrial cayó 5% y que no encuentra piso.
El informe remarcó una fuerte heterogeneidad sectorial. La industria, principal demandante de divisas —en promedio explicó el 55% de las importaciones totales entre 2021 y 2025—, mantuvo un perfil recesivo: en lo que va de 2026, cayó 2,3% respecto al mismo periodo de 2025, año que cerró 9,9% por debajo de 2022. La semana pasada, desde la Unión Industrial Argentina (UIA) encendieron alteras al asegurar que en mayo la actividad no encuentra un piso y que en mayo cayó cinco por ciento.
Alivio cambiario
El desempeño en el comercio de bienes otorga alivio al frente cambiario. La abultada oferta de divisas por vía comercial, junto con el movimiento de obligaciones negociables, deuda provincial y préstamos en dólares, explica buena parte de la estabilidad que se observa en el mercado de cambios. Esta situación permitiría una reducción importante del déficit de cuenta corriente, que pasaría de -1,1% del PBI en 2025 a -0,5% en 2026.
A esto se suma la demanda privada de dólares para atesoramiento, que permanece elevada. El informe de Invecq estimó un promedio mensual de USD 1.700 millones para este segmento desde diciembre, con una aceleración que llevó la cifra a USD 2.200 millones en abril. La consultora anticipó que este comportamiento podría intensificarse a medida que se acerquen las elecciones.
Fuente Infobae

