Dos colegios argentinos quedaron entre los 10 mejores del mundo en un ranking internacional

Dos colegios argentinos quedaron entre los 10 mejores del mundo en un ranking internacional

Están seleccionadas como finalistas en los World’s Best School Prizes, concurso en el que participan miles de colegios de más de 90 países

Dos instituciones educativas argentinas fueron seleccionadas entre las diez mejores del mundo en los World’s Best School Prizes 2026, considerados los premios educativos más importantes a nivel internacional. Se trata de Northfield School Campus Puertos, de Escobar, provincia de Buenos Aires, finalista en la categoría Innovación, y del Colegio San Pedro Apóstol, de la ciudad de Córdoba, elegido entre las diez mejores escuelas en la categoría Acción Ambiental.

El anuncio ubicó nuevamente a la Argentina entre los países con presencia destacada en una competencia que reúne cada año a miles de escuelas de más de 90 países. Los World’s Best School Prizes fueron creados en 2022 por T4 Education, organización con sede en el Reino Unido, con el objetivo de reconocer y difundir experiencias educativas capaces de transformar la vida de los estudiantes dentro y fuera del aula.

Conocidos como “el Mundial de las Escuelas”, los premios distinguen a instituciones en cinco categorías: Innovación, Acción Ambiental, Colaboración con la Comunidad, Superación de la Adversidad y Promoción de Vidas Saludables. En esta edición, únicamente 50 establecimientos de todo el mundo lograron llegar al Top 10 de cada categoría.

Los ganadores serán elegidos por un jurado internacional integrado por especialistas y referentes educativos de distintos países. Además, las 50 escuelas finalistas participarán de una votación pública abierta para definir al ganador del Community Choice Award. Tanto los vencedores como los finalistas serán invitados al World Schools Summit, la conferencia anual organizada por T4 Education, cuya próxima edición se realizará en Londres los días 16 y 17 de enero de 2027.

Un modelo educativo basado en investigación

Northfield School Campus Puertos, ubicada en Escobar y perteneciente a la Red Educativa Itínere, fue seleccionada entre las diez mejores escuelas del mundo en la categoría Innovación por un modelo educativo basado en investigación, análisis de datos y toma de decisiones sustentadas en evidencia.

La institución, que cuenta con niveles inicial, primario y secundario, desarrolló un sistema integral para recopilar información académica, operativa y vinculada al bienestar de los estudiantes. A partir de esos datos, los equipos directivos y pedagógicos pueden detectar dificultades tempranas, diseñar intervenciones específicas y adaptar los procesos de enseñanza a las necesidades particulares de cada alumno.

Alumnos de Northfield School Campus Puertos participan de actividades de aprendizaje y seguimiento pedagógico en la institución de Escobar, seleccionada entre las diez mejores escuelas del mundo en la categoría Innovación de los World’s Best School Prizes 2026
Alumnos de Northfield School Campus Puertos participan de actividades de aprendizaje y seguimiento pedagógico en la institución de Escobar, seleccionada entre las diez mejores escuelas del mundo en la categoría Innovación de los World’s Best School Prizes 2026

La propuesta nació tras identificar una brecha frecuente en educación: muchas decisiones escolares suelen tomarse a partir de percepciones generales y no de información sistemática sobre cómo aprenden los estudiantes. Para revertir esa situación, la escuela creó un marco de seguimiento permanente que analiza desde el desarrollo lector hasta el bienestar socioemocional y los niveles de participación.

El modelo contempla además espacios de aprendizaje flexibles y dinámicos, concebidos como un “tercer educador”, que promueven la autonomía, la colaboración y la experimentación. Los estudiantes también participan activamente en procesos de investigación e innovación, colaborando en la interpretación y aplicación de los resultados obtenidos.

Lo que comenzó en Northfield School Campus Puertos luego se expandió a toda la Red Educativa Itínere, integrada por diez escuelas de Argentina y Uruguay. Muchas de las prácticas se diseñan y prueban inicialmente en el campus de Escobar antes de implementarse en el resto de las instituciones de la red.

La escuela desarrolló un modelo basado en investigación y análisis de datos que permite detectar tempranamente dificultades de aprendizaje y diseñar intervenciones personalizadas para cada estudiante
La escuela desarrolló un modelo basado en investigación y análisis de datos que permite detectar tempranamente dificultades de aprendizaje y diseñar intervenciones personalizadas para cada estudiante

Durante 2025 fueron evaluados 2449 estudiantes de la Red Educativa Itínere. Los resultados mostraron que el 72% de los alumnos de primer grado alcanzó altos niveles de fluidez lectora y que más del 70% de los estudiantes, desde segundo grado hasta el nivel secundario, obtuvieron niveles suficientes u óptimos en comprensión lectora.

La investigación también permitió detectar que el 26% de los estudiantes presentaba indicadores de uso problemático del teléfono celular, diagnóstico que derivó en acciones preventivas junto a familias y alumnos.

Los indicadores continúan más allá de la escolaridad obligatoria. Según la institución, el 95% de sus egresados continúa estudios universitarios,el 78% completa el primer año sin interrupciones y el 65% adquiere experiencia laboral antes de graduarse mediante programas de pasantías.

“Para toda la comunidad educativa fue una enorme alegría y, sobre todo, una confirmación de un camino que venimos construyendo desde hace muchos años”, señalaron desde Northfield School Campus Puertos a LA NACION.

El proyecto impulsado por Northfield School Campus Puertos se expandió luego a las diez instituciones que integran la Red Educativa Itínere en la Argentina y Uruguay, convirtiéndose en una experiencia de innovación educativa a escala regional
El proyecto impulsado por Northfield School Campus Puertos se expandió luego a las diez instituciones que integran la Red Educativa Itínere en la Argentina y Uruguay, convirtiéndose en una experiencia de innovación educativa a escala regional

La institución destacó que el reconocimiento no responde a una acción aislada sino a una cultura institucional centrada en la mejora continua. “Muchas veces, cuando se habla de datos en educación, aparece el temor de que la escuela se vuelva más fría o más deshumanizada. Para nosotros es exactamente al revés. Los datos no reemplazan la mirada docente, la fortalecen. Nos permiten ver mejor, llegar antes y tomar decisiones más precisas”, explicaron.

Como ejemplo, mencionaron el trabajo realizado en alfabetización. “A una familia no se le puede responder solamente con un promedio. No alcanza con decir que un porcentaje alto de los chicos aprende a leer a determinada edad si hay un niño concreto que tiene siete años y todavía no está leyendo. Las personas no son porcentajes”, afirmaron.

Además, todas las escuelas que integran la red fueron certificadas este año por Best School to Work, programa impulsado por T4 Education que evalúa clima laboral y cultura organizacional mediante encuestas y análisis institucionales.

Un laboratorio ambiental dentro del colegio

El Colegio San Pedro Apóstol, en tanto, ingresó al Top 10 mundial en la categoría Acción Ambiental. Es la primera institución cordobesa que alcanza esta instancia desde la creación de los premios.

Ubicada junto a la Reserva Natural General San Martín, la escuela transformó su campus en un laboratorio vivo donde los estudiantes lideran proyectos vinculados con la sostenibilidad y el cuidado del ambiente.

Estudiantes del Colegio San Pedro Apóstol trabajan en proyectos ambientales dentro del campus de la institución cordobesa, finalista mundial en la categoría Acción Ambiental de los World’s Best School Prizes 2026
Estudiantes del Colegio San Pedro Apóstol trabajan en proyectos ambientales dentro del campus de la institución cordobesa, finalista mundial en la categoría Acción Ambiental de los World’s Best School Prizes 2026

La propuesta se basa en un modelo institucional denominado “Conciencia, Educación y Acción”, que integra la alfabetización ambiental desde el nivel inicial y la profundiza a lo largo de toda la trayectoria educativa.

El plan de estudios está alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas y atraviesa todas las áreas de enseñanza. Los estudiantes trabajan sobre problemas ambientales reales mediante proyectos interdisciplinarios que combinan ciencia, diseño y compromiso comunitario.

Uno de los proyectos más destacados fue el desarrollo de biofiltros para reutilizar el agua desperdiciada en los bebederos escolares. Los propios alumnos detectaron el problema, investigaron soluciones y diseñaron dispositivos utilizando materiales reciclados. Actualmente, el agua tratada alimenta estanques que sostienen ecosistemas de peces y fauna nativa.

Ubicada junto a la Reserva Natural General San Martín, la escuela transformó sus espacios en un laboratorio vivo donde los alumnos desarrollan iniciativas de sostenibilidad, reciclaje y conservación ambiental
Ubicada junto a la Reserva Natural General San Martín, la escuela transformó sus espacios en un laboratorio vivo donde los alumnos desarrollan iniciativas de sostenibilidad, reciclaje y conservación ambiental

Según informó la institución, los estudiantes que participaron en ese proyecto obtuvieron becas universitarias completas.

El concepto de “laboratorio vivo” también impulsó otras iniciativas. Entre ellas, un programa para compostar el 100% de los residuos de jardinería y del café utilizado por el personal, además de un proyecto de cultivo de lufas que permitió regular naturalmente la temperatura del invernadero y producir esponjas vegetales reutilizables utilizadas tanto en la escuela como en los hogares de los alumnos.

La escuela asegura que el 100% de sus estudiantes participa de actividades de reforestación y que la sostenibilidad atraviesa toda la vida institucional. En materia energética, la planta solar del establecimiento genera el 71,98% del consumo total. Desde junio de 2025 produjo 101.833 kWh de energía limpia y evitó la emisión de 101.500 kilogramos de dióxido de carbono, una cifra equivalente a la plantación de 5601 árboles.

Uno de los proyectos más destacados del colegio fue el diseño de biofiltros para reutilizar agua de los bebederos escolares, una iniciativa liderada por estudiantes que posteriormente obtuvo reconocimiento académico y becas universitarias
Uno de los proyectos más destacados del colegio fue el diseño de biofiltros para reutilizar agua de los bebederos escolares, una iniciativa liderada por estudiantes que posteriormente obtuvo reconocimiento académico y becas universitarias

Además, logró reducir en un 90% el uso de plásticos descartables en el comedor principal y en un 70% en el kiosco escolar. Sus sistemas de hidroponía y acuaponía también permiten disminuir en un 90% el consumo de agua respecto de la agricultura tradicional.

“Para toda la comunidad del San Pedro Apóstol significó, en primer lugar, una emoción inmensa. Es un orgullo hermoso ser reconocidos a nivel internacional por algo que hacemos todos los días con tanta pasión, disfrute y convicción”, señalaron desde la institución a LA NACION.

También destacaron el impacto social de las iniciativas impulsadas por los estudiantes. “Lo más maravilloso de estos proyectos es que generan un efecto expansivo: son acciones que empiezan en el aula, hacen eco en las casas y terminan transformando el entorno. Los alumnos dejan de ser espectadores de la crisis ambiental y se descubren como agentes de cambio capaces de diseñar soluciones reales”, indicaron.

El reconocimiento internacional

Para Marin Maurette, responsable de Alianzas Estratégicas para América Latina de T4 Education, el factor común entre las escuelas seleccionadas es su capacidad para transformar la educación y generar impacto más allá de las aulas. “Lo que se reconoce es una intención genuina de transformar la educación. Son comunidades que se animaron a cuestionar prácticas establecidas, a probar nuevos enfoques y a construir experiencias de aprendizaje más significativas para sus estudiantes”, sostuvo.

Sobre Northfield School Campus Puertos, destacó la creación de un área específica de análisis de datos para monitorear aprendizajes y trayectorias escolares, mientras que sobre el Colegio San Pedro Apóstol subrayó la capacidad de convertir los proyectos ambientales en experiencias que los alumnos hacen propias y trasladan a la comunidad.

Maurette también recordó que la Argentina ya tuvo una escuela ganadora de estos premios. En 2024, el Colegio María de Guadalupe, de Tigre, obtuvo el primer puesto en la categoría Colaboración con la Comunidad. “Estamos acostumbrados a pensar que los cambios en educación deben surgir de arriba hacia abajo. Sin embargo, algunas de las transformaciones más significativas nacen en las propias escuelas, en las aulas y en las comunidades educativas”, afirmó.

Por Camila Súnico Ainchil

Fuente Lanacion

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