Cayó la pobreza en el segundo semestre de 2025 y cerró el año en 28,2%, el dato más bajo en siete años

Cayó la pobreza en el segundo semestre de 2025 y cerró el año en 28,2%, el dato más bajo en siete años

La cifra fue publicada por el Indec e implica un retroceso interanual de 10 puntos; alcanza a 13,2 millones de personas; también bajó la indigencia, que terminó en 6,3% versus 8,2% en igual período de 2024

En 2025, la pobreza mostró un retroceso significativo y cerró el año en 28,2%, que implica una caída interanual de casi 10 puntos y es el valor más bajo en siete años.

En el segundo semestre de 2024, el dato había sido de 38,1%, mientras que en los primeros seis meses del año pasado había marcado 31,6%. La cifra fue publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

Se trata del nivel más bajo desde el primer semestre de 2018, cuando la pobreza había registrado un 27,3%, durante el gobierno de Mauricio Macri.

Del informe del Indec se desprende que también bajó la indigencia, que en el segundo semestre de 2025 se ubicó en 6,3%, mientras que en igual período de 2024 había sido de 8,2% y en el lapso previo de seis meses, de 6,9%.

Con este registro, la pobreza alcanza en la Argentina a 8,5 millones de personas, de las cuales 1,9 millones están debajo de la línea de la indigencia. Proyectado a toda la población del país, la cifra de pobres se ubica en 13,2 millones de personas.

Los datos oficiales también dan cuenta de que la incidencia de la pobreza es mayor entre los más jóvenes. El porcentaje total de personas bajo la línea de pobreza para los grupos de 15 a 29 años y de 30 a 64 años fue de 32,6% y 24,6%, respectivamente. En la población de 65 años y más, el 9,7% de las personas se ubicó bajo la línea de pobreza”, se detalló.

A nivel regional, en tanto, la incidencia de la pobreza en personas se ubicó en un 28,3% para Gran Buenos Aires, en 32,3% para Cuyo, 32,7% para Noreste, 28,4% para Noroeste, 26,2% para Pampeana y en 25,4% para Patagonia. Mientras que la incidencia de la indigencia fue de un 7% para Gran Buenos Aires, 4,6% para Cuyo, 7,5% para Noreste, 3,8% para Noroeste, 6,2% para Pampeana y 4,0% para Patagonia.

Esta baja de la pobreza y la indigencia es otra buena noticia para el gobierno de Javier Milei, luego de haber recibido con euforia el viernes último la decisión de la Justicia de los Estados Unidos, que falló en favor de la Argentina en el juicio por la expropiación de YPF –por la que había sido condenada en primera instancia a pagar más de US$16.000 millones–.

El Ministerio de Capital Humano, a cargo de Sandra Pettovello, destacó mediante un comunicado las cifras publicadas por el Indec. “Se ratifica la firme tendencia a la baja de la incidencia de la pobreza, que tuvo su pico más alto en el primer semestre de 2024, alcanzando al 52,9%, lo que representa un fuerte descenso de la pobreza de 24,7 puntos porcentuales durante la gestión de Javier Milei”, subrayó.

En el mismo comunicado, se afirmó: “La indigencia también mostró una baja interanual, al ubicarse en 6,3% después de haber registrado 8,2% en el segundo semestre de 2024, lo que implica una disminución de 1,9 puntos porcentuales. Es el registro más bajo desde el segundo semestre de 2018, y marca una fuerte baja de 11,8 puntos porcentuales respecto del pico de 18,1% registrado en el primer semestre de 2024″.

Apenas conocido el dato, el presidente Javier Milei escribió en su cuenta de X: “La pobreza sigue bajando. Dato no relato. MAGA!”. También el ministro de Economía, Luis Caputo, destacó en la misma red social que es “la pobreza más baja en 7 años”.

Esta caída de la pobreza había sido ya estimada por algunos especialistas. Por caso, Martín Rozada, economestrista de la Universidad Torcuato Di Tella, escribió este lunes en su cuenta de X: “Mañana -por este miércoles- Indec publica la tasa de pobreza del 2do semestre de 2025. El nowcast proyecta una caída con respecto al 31,6% del 1er semestre. La estimación puntual es 29,7% con un IC al 95% que va desde 28,2% a 31,2%».

Será crucial, de todos modos, seguir de cerca la evolución de la pobreza y la indigencia, en un contexto en el que desde hace al menos seis meses la canasta básica alimentaria y la canasta básica total crecen por encima de la inflación y en el que los salarios aún se encuentran por debajo del nivel de fines de 2023.

En este sentido, el economista Jorge Colina, director del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), remarcó que, si bien la pobreza disminuyó, lo hizo a menor ritmo de lo que lo venía haciendo. “Entre el 2º semestre 2024 y el 1º semestre de 2025 cayó desde 38,1% a 31,6% de la población. Una reducción de 6,5 puntos porcentuales. En el 2º semestre 2025 la pobreza es de 28,2% o sea que la reducción fue de 3,4 puntos porcentuales”, explicó.

Para Colina, la razón del menor ritmo de disminución de la pobreza es que en el segundo semestre de 2024 y el primero de 2025 el salario informal crecía a razón de 4%/5% por mes por encima de lo que crecía la línea de pobreza, mientras que en el segundo semestre de 2025 ese crecimiento fue de apenas 1%. “Dado que el salario informal sigue creciendo por encima de la línea de pobreza, la tasa de pobreza sigue disminuyendo, pero a menor ritmo, porque el salario informal crece por encima de la línea de pobreza a menor ritmo también”, concluyó el especialista.

En esa línea, Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social Argentina, de la Universidad Católica Argentina (UCA), opinó que hay una caída estadística de la pobreza, que es un dato importante, pero que ya se observa un estancamiento en esa reducción. “Hay una mejora significativa en el segundo semestre del año, pero es importante ver lo que está ocurriendo por trimestre”, señaló el especialista.

Según Salvia, el cuarto trimestre de 2025 ya muestra que la pobreza, que había alcanzado el 27% en el tercer trimestre, subió a 29,5%. “Esto estaría evidenciando que la situación se ha estabilizado y que incluso la pobreza podría aumentar, sobre todo, en el primer trimestre de este año”, analizó.

Además, Salvia señaló que “es dificil que la pobreza siga bajando, en un contexto de aumento del desempleo y la precariedad laboral, y de estancamiento o caída de las remuneraciones formales, los haberes jubilatorios e, incluso, las asignación universal por hijo”. En este sentido, el especialista concluyó: “La medición de la pobreza por ingresos está siendo muy poco válida o poco fiable para dar cuenta de los problemas en materia de consumo que está teniendo la población en este momento”.

Al respecto, un trabajo de la Fundación Mediterránea, analizó: “En este contexto, y a pesar de la significativa reducción observada en los últimos datos, la mejora en el indicador de pobreza no debería ocultar las fragilidades persistentes. Su evolución en los próximos meses dependerá no solo de la estabilidad de precios, sino también de la capacidad del mercado laboral para generar ingresos más robustos y sostenibles a lo largo del país”.

Por Carlos Manzoni

Fuente Lanacion

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