Patricio Marre es el hombre que aparecía mencionado como “Pato” en los chats analizados por la fiscalía. Franco Picardi pidió sus registros de llamadas para determinar con quiénes se comunicaba.
La investigación judicial sobre las presuntas maniobras irregulares vinculadas al sistema SIRA durante el gobierno de Alberto Fernández sumó un nuevo nombre al expediente. El fiscal Franco Picardi logró identificar a quien hasta ahora aparecía mencionado en conversaciones y documentos únicamente bajo el alias de “Pato”.
Según un reciente dictamen, se trata de Patricio Guido Marre, una persona que habría actuado como nexo entre el empresario Martín Migueles, su entorno y otros actores involucrados en la operatoria bajo investigación.
A partir de este avance, la fiscalía solicitó los registros de llamadas entrantes y salientes de Marre y de Héctor Ezequiel Caputto, conocido como“Pipo”, con el objetivo de reconstruir con quiénes se comunicaban durante el período en el que se habrían desarrollado las maniobras investigadas. Los investigadores buscan determinar si ambos mantenían contactos con funcionarios que pudieran haber intervenido en la tramitación de autorizaciones SIRA.
La identificación de Marre surge del análisis de conversaciones extraídas del teléfono celular de Migueles. Según el dictamen, la fiscalía detectó un contacto agendado como “Pato Juli” y posteriormente verificó que la línea telefónica estaba registrada a nombre de Patricio Guido Marre. Además, en los propios intercambios aparece un mensaje automático de identificación de cuenta en el que el usuario se presenta como “Patricio Marre”, elemento que reforzó la hipótesis de que se trata de la misma persona.
El hallazgo adquiere relevancia porque en el dictamen inicial de la causa ya aparecían referencias a un personaje llamado “Pato”, aunque sin identificación formal. En uno de los diálogos incorporados al expediente, Caputto afirmaba que “Pato obviamente nos hizo el vínculo”, atribuyéndole un rol central en la conexión entre distintos participantes de la operatoria.
De acuerdo con la fiscalía, en esa misma conversación Caputto también hacía referencia a la necesidad de asignarle a “Pato” una parte de las ganancias obtenidas a partir de las gestiones. Para los investigadores, ese intercambio no sólo evidenciaría la importancia de su participación en la creación de los vínculos entre los involucrados, sino también que continuaba siendo reconocido económicamente dentro del esquema.
La documentación incorporada al expediente también permitió reconstruir encuentros entre Migueles, Marre y Caputto. Según surge de los mensajes analizados, después del cumpleaños de Marre, celebrado entre el 14 y el 15 de enero de 2023, se coordinó una reunión en la que participaría Caputto. La fiscalía sostiene que el encuentro finalmente se habría realizado el 18 de enero de ese año en el local gastronómico Canta el Gallo, en Nordelta.
Los diálogos posteriores muestran comentarios favorables sobre el resultado de esa reunión. Migueles y Marre intercambiaron mensajes positivos respecto del encuentro y se refirieron a Caputto como una persona confiable y apta para realizar negocios. Para los investigadores, esas conversaciones resultan relevantes porque guardan relación con el papel que posteriormente exhibe Caputto en intercambios vinculados a la tramitación de SIRAs y otras habilitaciones que la Justicia investiga.
La fiscalía considera especialmente significativa la secuencia temporal de los hechos. Según la reconstrucción plasmada en el dictamen, primero se observa la conformación del vínculo entre Migueles, Marre y Caputto a través de reuniones destinadas a explorar negocios en común. Más tarde aparecen conversaciones relacionadas con la obtención de autorizaciones SIRA y con el reparto de retornos derivados de esas gestiones.
El propio Migueles había aportado un dato coincidente durante un descargo incorporado al expediente. Allí declaró haber conocido a “Pato” a través de una amiga de su expareja y señaló que se trataba de la pareja de esa persona. Según la fiscalía, las conversaciones analizadas contienen referencias compatibles con esa descripción.

A partir de todos esos elementos, Picardi concluyó que existen fundamentos suficientes para sostener la hipótesis de que “Pato”, “Pato Juli” y Patricio Guido Marre serían la misma persona. Por ese motivo pidió profundizar la reconstrucción de las comunicaciones mantenidas durante el período investigado.
La figura de Caputto también ocupa un lugar central en la pesquisa. En audios y chats incorporados a la causa aparece como una persona que exhibía contactos con supuesta “gente de adentro” del Gobierno. En una de las conversaciones mencionadas en el expediente, se hace referencia a una misteriosa “señora” que aún no fue identificada y que, según los intercambios, tendría capacidad para analizar pedidos de SIRA.
De acuerdo con el material bajo análisis, esa persona le habría indicado a Caputto que debía reunir “dos o tres” solicitudes para evaluar su aprobación. Días después, Caputto le comunicó a Migueles que una de las SIRAs solicitadas había sido aprobada.
En otro tramo de las conversaciones, Caputto explicaba cómo funcionaría un esquema de distribución de porcentajes vinculados a las gestiones. Según surge de los audios, mencionaba que un 15% era lo que “tenían que rendir” adentro. También aparecen intercambios en los que calcula montos asociados a una SIRA, los pagos que debían realizarse y las ganancias que quedarían para los intermediarios.
La investigación sobre las SIRAs se desarrolla en paralelo a otra línea de análisis que busca reconstruir el recorrido de más de US$ 3000 millones que habrían circulado entre casas de cambio durante el período 2021-2023. En ese expediente también aparecen mencionados Migueles, Francisco Hauque y Elías Piccirillo, mientras la Justicia intenta determinar si existieron mecanismos para acceder de manera irregular a dólares oficiales y facilitar determinadas operaciones mediante contactos dentro de organismos públicos.
Fuente TN

