Con el 97,92% de las actas, el izquierdista supera a la candidata de Fuerza Popular por una diferencia ínfima. Restan unas 2.700 actas y el voto del exterior.
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) de Perú sigue con el escrutinio del balotaje del domingo. Con el 97,92% de las actas contabilizadas, el izquierdista Roberto Sánchez encabeza la elección por un puñado de votos frente a Keiko Fujimori.
La diferencia es mínima y contando: poco menos de 10.000 de diferencia en su favor. Sánchez orilla el 50,03% y Fujimori el 49,97%, restando todavía unas 2.700 actas por revisar, suficientes para dar vuelta cualquier pronóstico.
Una ventaja que cambió de manos varias veces
Fujimori arrancó arriba, pero el lunes Sánchez no solo la alcanzó sino que estiró la diferencia hasta casi 50.000 sufragios. Esa ventaja se evaporó al día siguiente, cuando la candidata de Fuerza Popular reaccionó y recortó la brecha a menos de 30.000 votos.
El tramo que se cuenta ahora incorpora los sufragios del exterior —trasladados en valijas diplomáticas— y las actas de las regiones rurales más remotas, dos universos que históricamente empujan en direcciones opuestas.
Qué dijeron Fujimori y Sánchez
Keiko Fujimori, que persigue la presidencia por cuarta vez, se mostró esperanzada con lo que falta contar: confía en el voto del exterior y en un paquete de actas de Lima metropolitana aún sin procesar. Aun así, pidió prudencia y sostuvo que «corresponde esperar».
Sánchez, en cambio, exministro del encarcelado expresidente Pedro Castillo, eligió el silencio y delegó la palabra en su vocero, Ernesto Zunini, quien aseguró que su espacio «respetará los resultados» cuando concluya el cómputo.
Por qué la definición puede demorar hasta un mes
La oficialización de las candidaturas ya había sido lenta: tras una primera vuelta atomizada entre decenas de postulantes, las fórmulas de Sánchez y de Fujimori —hija del fallecido expresidente Alberto Fujimori— tardaron más de un mes en quedar confirmadas.
El Jurado Nacional de Elecciones advierte que el desenlace podría repetir ese patrón y estima hasta cuatro semanas para proclamar formalmente al ganador.
La demora tiene un origen legal ya que la normativa obliga a trasladar físicamente las actas a más de cien oficinas locales y a recibir los votos emitidos en 63 países.
Ese laberinto logístico, sumado a impugnaciones y reconteos, dilata el anuncio del vencedor, que asumirá por cinco años el próximo 28 de julio.
Fuente Mdzol.com

