Milei festejó el fallo por YPF y volvió a cargar contra Cristina y Kicillof: “Expropiar está mal porque robar está mal”

Milei festejó el fallo por YPF y volvió a cargar contra Cristina y Kicillof: “Expropiar está mal porque robar está mal”

El Presidente convirtió el mensaje por la decisión judicial en Estados Unidos en una pieza de confrontación política. Habló de “arrogancia populista”, de “falsos soberanistas” y anunció que enviaron al Congreso un proyecto para cambiar la ley de expropiaciones.

Javier Milei aprovechó la cadena nacional por el fallo favorable a la Argentina en el caso YPF para volver a apuntar con dureza contra Cristina Fernández de Kirchner y Axel Kicillof. Lo que comenzó como un mensaje para celebrar la decisión de la Justicia de Estados Unidos terminó convertido en una pieza política cargada de reproches al kirchnerismo, al que responsabilizó por haber abierto el litigio más costoso que enfrentó el país en el exterior.

El Presidente eligió un tono confrontativo desde el arranque. Presentó el fallo como un “hecho de trascendencia histórica y sin precedentes” y sostuvo que el país logró evitar una condena de USD 18.000 millones que, según dijo, equivalía a 70 millones de jubilaciones mínimas. Pero enseguida corrió el eje hacia la disputa interna y usó el caso para reforzar una idea que atraviesa todo su discurso: que el daño económico actual tiene responsables políticos concretos en el ciclo kirchnerista.

Milei dijo que la sentencia favorable fue posible por la “pericia jurídica, política y diplomática” de su equipo, pero a la vez remarcó que la Argentina había quedado al borde de una catástrofe por decisiones tomadas en el pasado. En ese marco habló de una “aventura suicida” y acusó al kirchnerismo de haber puesto al país al borde de perder YPF y quedar con un “Estado fundido”.

La frase más fuerte de ese tramo fue también la más explícita en términos políticos: “Expropiar está mal, porque robar está mal”. Con esa definición, el Presidente no solo cuestionó la decisión de 2012, sino que intentó darle a aquella estatización un sentido directamente moral y no solo económico o jurídico.

“Arrogancia populista” y “falsos soberanistas”

A lo largo del mensaje, Milei insistió en que el populismo puede generar aplausos en el corto plazo, pero deja daños profundos en el mediano y largo plazo. Habló de “arrogancia populista”, de “nacionalismo barato de pacotilla” y de “falsos soberanistas”, en una cadena de expresiones con las que buscó correrle legitimidad política al relato kirchnerista sobre la recuperación de YPF.

Según su planteo, la expropiación no solo derivó en un juicio multimillonario, sino que además espantó inversiones durante más de una década. En esa línea aseguró que el costo no se midió únicamente en el expediente judicial, sino también en menos crecimiento, menos empleo y más pobreza.

Cristina, Kicillof y una línea de responsabilidades

El Presidente marcó además una secuencia política precisa. Recordó que el juicio comenzó durante la presidencia de Cristina Kirchner, que la Argentina perdió en primera instancia durante el mandato de Alberto Fernández y que la reversión del escenario judicial ocurrió bajo su administración. “Ellos apostaron con nuestro futuro; nosotros no apostamos, nosotros simplemente ganamos”, afirmó.

Ese contraste fue uno de los núcleos del mensaje. Milei buscó quedarse con el resultado favorable, pero al mismo tiempo dejó en claro que no quería que el festejo borrara la discusión sobre el origen del caso. De hecho, dijo expresamente que la capacidad del actual Gobierno para corregir el problema no debía hacer olvidar “la impericia del pasado”.

Proyecto para cambiar la ley de expropiaciones

En el tramo más político del discurso, Milei anunció además que el Gobierno ya envió al Congreso un proyecto para modificar la ley de expropiaciones. El argumento oficial es evitar que una decisión similar vuelva a comprometer durante años al Estado argentino y reforzar la protección sobre la propiedad privada.

La referencia no fue menor. En medio del festejo por el fallo, el Presidente usó la ocasión para darle respaldo a una iniciativa que encaja de lleno en el corazón ideológico de su gobierno. La cadena nacional, así, no quedó limitada a una celebración judicial, sino que también funcionó como plataforma para instalar una reforma con fuerte contenido doctrinario.

Milei cerró con elogios a su equipo jurídico y económico, con menciones para María Ibarzabal Murphy, Sebastián Amerio, Luis Caputo y Pablo Quirno, entre otros funcionarios. Pero incluso esos reconocimientos quedaron enmarcados dentro de una narrativa política más amplia: la de una gestión que, según su propio relato, llegó para reparar desastres heredados.

La cadena nacional tuvo entonces dos planos bien definidos. Uno, institucional, vinculado al alivio que implicó el fallo por YPF. El otro, mucho más político, apuntado a usar ese resultado para volver a golpear al kirchnerismo con una idea central: que detrás de la épica de la expropiación quedó sembrado uno de los mayores riesgos judiciales y financieros de la historia reciente argentina.

Fuente Perfil

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