Sucede en un sector del lugar donde se guardaban electrodomésticos, pinturas y membranas plásticas. Hay riesgo de derrumbe en una de los techos del tinglado. No se registraron heridos
Una nueva columna de fuego y denso humo negro se reavivó esta mañana en el depósito ubicado junto a las vías del tren Sarmiento, en la localidad de Francisco Álvarez, en el partido de Moreno, tras el voraz incendio que destruyó por completo el lugar en la jornada anterior y obligó a un trabajo de unas 30 dotaciones de bomberos voluntarios por casi 24 horas.
Aunque la magnitud de este nuevo foco de llamas menor al de ayer, y dos dotaciones de socorristas del fuego -camiones cisterna provenientes de Moreno- acaba de llegar al lugar, la preocupación persiste entre quienes observan cómo el siniestro reaparece apenas unas horas después de que los bomberos se retiraran, dando por controlado el siniestro.
Las intensas llamas y el riesgo de derrumbe en uno de los techos del tinglado en Francisco Álvarez
Los bomberos rápidamente acudieron al sector del conflicto ígneo para apagar las llamas y evitar que se propaguen por el predio ya que en pocos minutos la magnitud del fuego creció desproporcionadamente.
Las instalaciones, que en el pasado funcionaron como fábrica de pinturas y membranas, hoy operan únicamente como depósito. El incendio inicial consumió totalmente el contenido del lugar: grandes cantidades de electrodomésticos, cuya composición incluye principalmente envases de cartón, nailon y carcasas plásticas, junto a productos altamente inflamables como membranas y pinturas.
Una vista aérea muestra las densas columnas de humo y el fuego reactivado en una instalación industrial afectada en Francisco Álvarez
Esta madrugada, una estela de humo blanco dio indicios de un nuevo registro ígneo: minutos más tarde, una llamarada provocó el regreso del fuego y el surgimiento de un nuevo foco, que alertó a los responsables de controlar el fuego.
Pero ahora, una nueva columna de humo negro intenso -que volvió a cubrir el cielo de Francisco Álvarez- se divisa a unos 20 kilómetros de lugar, tras el resurgimiento del incendio en un depósito de materiales inflamables que había sido arrasado el día anterior. El lugar, deshabitado desde la noche previa, permanecía bajo la vigilancia de los bomberos.
En este nuevo episodio, los bomberos enfrentaron la misma dificultad clave del día de ayer: la ausencia de red de agua en el área. Por ese motivo, los vehículos debieron arribar equipados con cisternas propias, desde donde se bombeó el agua necesaria para combatir las llamas. El operativo se dividió entre una camioneta con tecnología y mangueras, y otra encargada de transportar el agua.
Las tareas de enfriamiento del fuego tomaron protagonismo al final de la jornada de ayer pero fueron en vano ante la nueva presencia de materiales altamente combustibles que reavivó inéditamente las llamas. El avance del humo mostró la dinámica impredecible de este siniestro.
Fuente Infobae

